Jesús Vidal fue la persona que cambió el paradigma de la industria del cine. Lo hizo mediante su capacidad de interpretación, la naturalidad y la visibilidad a la discapacidad mediante la película ‘Campeones‘, dirigida por el guionista y director Javier Fesser.
Precisamente, el papel de ‘Marín’, personaje que interpretó Vidal en ese trabajo, le bastó para alzarse con el Premio Goya a Mejor Actor Revelación, otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Ahora, Jesús es un referente para normalizar la discapacidad, una condición que él mismo presenta.
En el programa ‘Y Ahora Sonsoles‘, de ATresMedia, el actor ha querido reivindicar el trato infantil e injusto que todavía reciben las personas con discapacidad, una realidad que resta normalidad a esta condición y que fomenta, de manera inconsciente, la falta de inclusión y de actitudes alineadas con ese concepto.
Jesús Vidal, una vida normalizando la discapacidad
Desde que era un crío, Jesús Vidal ya soñaba con el mundo de la interpretación y de las artes gráficas. Apasionado del teatro, ya fue protagonista en algunas obras infantiles, cuya vinculación siguió estando latente durante sus estudios de Filología, siempre acompañado de un íntimo ‘enemigo’: la discapacidad.

A pesar de esa pasión por la interpretación, Vidal nunca había podido dar el salto a la gran pantalla; sin embargo, la suerte y la recompensa al trabajo llamaron a su puerta mediante la película ‘Campeones‘, una maravillosa producción audiovisual que permitió que su rostro fuera conocido en todo el país.
Tal fue su trabajo que no pasó desapercibido para la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, que le reconoció con el Premio Goya en la categoría a ‘Mejor Actor Revelación’. A partir de ese momento, normalizar la discapacidad iba a ser, prácticamente, una obligación ética ante el revuelo que había causado su persona.
A contracorriente de los rumores y de las leyendas urbanas, Jesús Vidal ‘únicamente’ presenta una discapacidad visual motivada por una miopía magna, que apenas le permite tener un 10% de la visión total. Por ello, su recorrido profesional está muy ligado a la superación y a un discurso de inclusión en la sociedad.
El ‘boom’ mediático que le regaló ‘Campeones’ es directamente proporcional a la falta de empatía, comprensión y sensibilidad de las personas que tratan con Vidal, quienes todavía desconocen cuales son las maneras adecuadas de referirse al colectivo de la discapacidad; lo cierto es que no hay secreto: simplemente, con normalidad y respeto.
Menos compasión y más apoyos
La vida de Jesús Vidal se podría definir como una ‘montaña rusa’ de emociones, donde la discapacidad visual que presenta siempre ha estado presente en todos los escenarios, buenos y malos. Desde edades muy tempranas ha sido diana de prejuicios y miradas por su condición, un contexto que no desapareció con su salto a la fama.
Aunque este actor pensaba que si, lo cierto es que el éxito de ‘Campeones’ no le liberó del peso de explicar la discapacidad: «La gente por la calle no ve al filólogo, al máster en marketing o periodismo«, lamenta Vidal, asegurando que la sociedad s acuerda de ‘Marín’, el personaje al que interpretó.
De esta manera, y siendo voz autorizada, Vidal quiere reivindicar que detrás de cada discapacidad hay una persona con su vida, sus decisiones, su identidad y su dignidad que merece ser respetada y comprendida. Esos verbos, comprender y respetar, permitirían avanzar hacia una sociedad más empática e inclusiva.
Porque la verdadera inclusión no es solo visibilidad ni teoría; también se encuentra en el respeto con el que se mira, se habla o se trata con el colectivo de la discapacidad, alejado de infantilismos y de carantoñas banales. Hay que vivir con normalidad.




