La dislexia, de acuerdo con la Organización Internacional Dislexia y Familia –DISFAM– se define como «un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo«.
Así mismo, es una condición que abarca una serie de complicaciones que pueden suponer dificultades para el día a día de las personas que presentan este trastorno. El popular presentador de televisión, Boris Izaguirre, ha hablado alto y claro sobre cómo es vivir con la dislexia y la manera en la que afrontó su diagnóstico.
Tal y como detalla en el programa ‘Y Ahora Sonsoles‘, el presentador tiene serias dificultades «para hacer las letras seguidas del abecedario, que se saltaban y se movían todas». Además, motivado por esta condición de dislexia, Izaguirre insiste en que «no puedo poner acentos, que es algo increíble».
La dislexia de Boris Izaguirre
El diagnóstico de dislexia llegó a la vida de Boris Izaguirre cuando era un niño de cinco años. Las sospechas las inició su madre, cuando observaba que su hijo permanecía inmóvil y perdía la orientación con relativa facilidad. Preocupada por ese comportamiento, decidió acudir a un especialista que pudiera dar respuesta a esta situación.
La incomodidad ‘físico – motor‘ de Izaguirre, tras varias pruebas, reveló el diagnóstico de dislexia, que pudo poner nombre y apellidos a una desagradable situación que le tocaba vivir, especialmente cuando los síntomas se manifestaban de forma notable. Le costaba, incluso, definir la izquierda y la derecha.
Aun así, la dislexia no ha supuesto nunca un impedimento para que este presentador de televisión haya gozado de una dilatada trayectoria delante de las cámaras, lo que ha servido para normalizar esta condición ante millones de personas y demostrar que la capacidad siempre será el estandarte de las personas con alguna -posible- limitación.
Por tanto, natal de Venezuela, Boris Izaguirre emigró a España, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera y de su vida, siendo uno de los rostros más conocidos de la parrilla televisiva. Además, también destaca en su faceta como escritor. Por ello, concluye, en el programa de ATresMedia, que la propia dislexia «me ha ayudado y he convertido los obstáculos en capacidad de avance«, indica Izaguirre.
Incompatibilidad con el sistema educativo
La Organización Internacional de Dislexia y Familia destaca que las personas con el trastorno de dislexia suelen presentar «dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras o realizar rimas simples y clasificar sonidos». Además, «la lectura se caracteriza por omisiones, sustituciones, lentitud, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión«, entre otras.
No obstante, el principal problema de la dislexia, de acuerdo con la DISFAM es que «no es compatible con nuestro sistema educativo«. Esta idea radica en que «todos los aprendizajes se realizan a través del código escrito, por lo cuál el niño disléxico no puede asimilar ciertos contenidos de materias» porque no es capaz de «llegar a su significado a través de la lectura».
Así mismo, se ha de considerar que «no existen dos disléxicos idénticos y por tanto cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas». La importancia de comprender y empatizar a estos niños supone el primer paso para lograr su adquisición de conocimientos.




