Andrea Jayme (@andreajaymesuarez) es una joven apasionada de la música con una condición de parálisis cerebral. Sin embargo, esta discapacidad no le ha supuesto impedimento alguno para formarse en canto y percusión, dos disciplinas sobre las que ha sustentado su talento musical.
Será verdad eso que dicen que la música es ‘sanadora‘; en la historia de vida de Andrea, no obstante, adquiere una dimensión todavía más grande, actuando como un refugio donde alojarse en momentos de vulnerabilidad y un escaparate para relucir su innata capacidad de interpretación.
En este sentido, la propia Jayme, mediante la Fundación ‘Sifu‘, explica el poder que la música tiene en ella, permitiéndole experimentar sensaciones únicas mientras canta: «Desde que era muy pequeña, ya empezaba a escuchar y cantar música», relata esta joven con discapacidad, que sueña con ser artista.
Andrea Jayme, cantante con parálisis cerebral
Se atreve con todo tipo de música, menos con el género del reggaeton, que reconoce que le atrae en demasía: gospel, clásica y pop sí son algunos de los estilos que domina; Amaral o Alejandro Sanz, dos de sus artistas preferidos de siempre; la parálisis cerebral, un testigo directo del talento de Andrea Jayme.
A pesar de que la vida de Andrea está marcada por la discapacidad, tiene la inmensa fortuna de «hacer algo que me gusta». Ese pensamiento, además, le inhibe de tener siempre en mente que «estoy en una silla de ruedas«, sino que se limita a disfrutar del canto y, por ende, hacer disfrutar a quienes pueden escuchar su voz.
Se considera una persona muy feliz. Hasta en tres ocasiones repite el adverbio ‘muchísimo‘ para recalcar esa felicidad de la que presume, que se hace «todavía más» extensible al citar la música. Reconoce que su vida ha cambiado a todos los niveles: físico, emocional y mental.
«Me considero una persona mucho poder, mucha superación y que nadie ni la vida nunca me va a parar«, indica Andrea. Su mentalidad acompaña al talento, que son dos ingredientes para afirmar, sin temor alguno, que «voy a conseguir todo lo que me proponga«.
Por tanto, a pesar de la discapacidad, Andrea Jayme vive por y para la música, que le sirve como una «forma de sentir, conectar y seguir creciendo«. Sueña con ser artista, y ya ha colaborado en la grabación del CD 60 años ASPACR, en un concierto solidario del Rotary Club Barcelona y en el tema Vuelo Contigo de Alejandro Abad, detalla la Fundación ‘Sifu‘.
La discapacidad «desaparece» con la música
La música es paliativa. También sirve para sanar y curar. El alma, al igual que el aspecto físico, también necesita ser cuidada cuando la vulnerabilidad, la tristeza o el lamento hace acto de presencia. Andrea Jayme, en ese sentido, sabe que cantar es una terapia que en raras ocasiones no surte efecto.
Es el motor de vida y el lugar donde la «discapacidad desaparece«, reconoce esta joven artista. Además del canto, Andrea es percusionista en un grupo de su barrio, por lo que queda demostrado que no es especialista en un genero concreto, sino una verdadera amante de la música en todas sus facetas.
Por ello, esquivando limitaciones y derribando barreras como consecuencia de la discapacidad, Andrea Jayme «continúa avanzando con un objetivo claro: seguir desarrollándose como artista«. Nadie sabe si podrá conseguirlo, pero lo que sí es seguro que el intento ya está mereciendo la pena.




