Roma es conocida como ‘La Ciudad Eterna’ (‘La Città Eterna’) por méritos propios. Pablo Tovar, deportista, psicólogo e influencer con una lesión medular ha tenido la oportunidad de viajar hasta la capital de Italia para disfrutar de sus monumentos y de su popular y particular gastronomía.
Tovar, además, ha podido comprobar la accesibilidad que presentan las calles de Roma a través de su silla de ruedas, así como en el transporte público y los establecimientos de hostelería. A pesar de las dudas iniciales, reconoce que «me he llevado buenas sorpresas».
A través de sus redes sociales, Pablo Tovar (@pablotovar_) ha relatado cómo ha sido su experiencia de recorrer Roma a bordo de una silla de ruedas siendo una persona con lesión medular y, especialmente, cómo es la adaptación y la accesibilidad de una de las ciudades más importantes del mundo respecto al colectivo de la discapacidad.
Pablo Tovar recorre Roma con una lesión medular
Con el imponente Coliseo a su espalda, Pablo Tovar inicia una publicación para mostrar cómo es «Roma en silla de ruedas«. Este creador de contenido ha viajado hasta la capital italiana para desvelar, desde su punto de vista, aspectos que se deben tener en cuenta y las dificultades que se pueden encontrar turistas con discapacidad.
Así, «lo primero y más importante es que tu silla de ruedas llegue bien en el avión«. Una vez que pasajero y vehículo están en Roma, comienza la aventura de conocer la ciudad con una lesión medular: «Antes de venir tenía muchas dudas sobre cómo sería moverme».
Pablo hace mención a la cantidad de adoquines que emergen en la inmensa mayoría de avenidas de la ciudad romana, el mal estado del pavimento o a «las zonas con boquetes» , por lo que indica que «hay zonas complicadas por el suelo, las cuestas o algunos accesos».
Ocurre lo mismo con los pasos de cebra, donde algunos están perfectamente diseñados para personas con discapacidad y otros en los que es indispensable «pedir que te echen una mano». Del mismo modo, en cuanto al transporte público, Tovar destaca que «todos los autobuses que cogí tenían una rampa de entrada en la que es posible que también tengan que echarte una mano».
No obstante, Roma es una ciudad en la que se pueden visitar edificios con más de dos mil años de antigüedad, «por lo que no todos los monumentos están adaptados, pero sí la gran mayoría de ellos se pueden visitar y tienen bastantes zonas accesibles«.
Investigar, planificar y adaptar
Tal y como explica Pablo Tovar en redes sociales, «he podido visitar el Coliseo -la parte accesible-, los Foros Romanos -la zona adaptada-, el Panteón, que es totalmente accesible, y el Monumento a Vittorio Emanuele II, e incluso subir al tejado del Vaticano»
No obstante, también admite que «una de las cosas que te vas a encontrar seguro es gente, mucha gente, que por momentos puede ser agobiante», expone Pablo Tovar, indicando la pasarela de personas en las que se convierten las calles de Roma cada día.
Más allá de los monumentos, Pablo ha disfrutado poder «descubrir sitios donde comer alejados de lo más turístico. Lugares quizá menos conocidos, pero donde se come increíblemente bien y en los que ves a gente local de Roma«.
Finalmente, este influencer con lesión medular concluye afirmando que «viajar en silla de ruedas muchas veces implica investigar más, planificar más y adaptarte más, pero te acaba llevando a adaptarte y relacionarte de forma diferente con el entorno».




