‘Dicen que nunca se rinde‘ es el lema que resume el espíritu de lucha que el Sevilla Fútbol Club desglosa en cada partido que disputa en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán delante de su afición. No obstante, ese mismo lema también define la vida de Daniel Escobar, un pequeño aficionado de 9 años.
Dani es un fiel aficionado sevillista que padece «una enfermedad rara y complicada» llamada Atrofia Muscular Espinal -AME-. La primera plantilla del Sevilla, por tanto, ha tenido el detalle de invitar a este joven y a su familia al entrenamiento para que pudiera conocer a sus ídolos.
Isaac Romero, delantero del conjunto hispalense, ha sido uno de los jugadores más aclamados por Dani, indicando que es su futbolista favorito de la plantilla. El dorsal ‘7’, por su parte, ha prestado gran atención al pequeño, se ha fotografiado con él y le ha regalado una camiseta firmada. «Si marco un gol, yo te lo dedico», le ha prometido.
La visita de Dani al Sevilla FC
A sus nueve años, Daniel Escobar ya juega uno de los ‘partidos’ más importantes de su vida ante una enfermedad rara: Atrofia Muscular Espinal. Pero no lo hace sólo, sino acompañado de sus padres, Juan Ramón y Ana, y de su hermano mayor, Marcos.
Se trata de una «enfermedad neuromuscular genética grave, caracterizada por la pérdida progresiva de neuronas motoras, debilidad muscular severa e hipotonía». Sin embargo, la pasión sevillista de este pequeño aficionado es su principal aliado para combatir esta complicada condición.
En esta línea, la Fundación 1980 del Sevilla FC, conocedora del caso, ha querido «brindar un día muy especial» a Dani y a su familia con una invitación a presenciar el entrenamiento del Sevilla FC y a conocer a los futbolistas y al cuerpo técnico.
Por tanto, Luis García Plaza, entrenador de la primera plantilla, y los jugadores del cuadro de Nervión han podido recibir y darle una calurosa bienvenida en la Ciudad Deportiva. Además, le regalaron una camiseta con el histórico dorsal 16 en la historia del club y su nombre.
Este obsequio fue entregado por Isaac Romero, el gran ídolo de Dani y de su hermano Marcos, que también pudo aprovechar la oportunidad para conocer y charlar con algunos de los jugadores. Esta bonita iniciativa, por tanto, se enmarca dentro del programa ‘Salud emocional‘ que lleva a cabo la Fundación 1890.
Una enfermedad rara y complicada
Juan Ramón Escobar, padre de Dani, explica que la Atrofia Muscular de su hijo es una enfermedad de carácter genético, neurológico y congénito: «Se necesita que los dos padres sean portadores, por lo que es una enfermedad rara y hay pocos que la padecen».
A pesar de ser «una enfermedad complicada» por la escasa esperanza de vida que suele tener, Daniel ya tiene 9 años y una fuerte pasión sevillista como fuente de inspiración y superación. «Con los tratamientos que han salido hace poco, pues aquí estamos, viendo y disfrutando del Sevilla», agrega Juan Ramón.
Por su parte, Marcos, hermano mayor de Dani, ha comentado ante los micrófonos del Sevilla FC que le quiere «demostrar que siempre voy a estar ahí para él en todo lo que necesite, aunque sea capaz de hacer todo por sí mismo». Sin duda, el pequeño Dani «es un niño como cualquier otro», concluye Marcos.






