El 15 de marzo de 1985, un accidente de esquí provocaría que Albert Llovera (@albertllovera) se convirtiera en usuario de silla de ruedas debido a una lesión medular. Desde entonces, más de cuatro décadas después, este deportista ha decidido trabajar en favor de los derechos de las personas con discapacidad.
Así mismo, con la llegada del verano y de las buenas temperaturas, Llovera ha querido mostrar cuál es su ‘modus operandi’ para apearse de la silla de ruedas y meterse en la piscina con un diagnóstico de lesión medular. Este tipo de contenidos persiguen ayudar a quienes presenten una situación similar a la de Albert.
Bajo su siempre tenaz pensamiento, este andorrano asegura que «no hay excusas» para disfrutar de un baño refrescante en esta temporada estival, que ya se antoja cercana. Del mismo modo, este contenido es una invitación a la independencia de personas con lesión medular.
Meterse en una piscina con lesión medular
No se trata exclusivamente de darse un baño ante el sofocante calor, sino de demostrar y demostrarse a uno mismo que la independencia sí es posible pese a contar con una lesión medular que insta a ser usuario de silla de ruedas. En ello trabaja e insiste Albert Llovera.
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Su método no esconde mayor secreto que entusiasmo y práctica. En primer lugar, enseña cómo bajarse de la silla hasta estar completamente sentados en el suelo; acto seguido, con una mano apoyada en la silla y otra en el piso, se consigue estabilidad.
Logrado ese primer paso, Albert se desliza hasta la entrada de la piscina, vigilando las partes más duras de los bordillos para evitar hacerse daño en la piel ni «rascarme los maleolos«. De hecho, recomienda entrar al agua desde un sitio «que haga esquina en vez de un canto redondo«.
Para salir de la piscina, Llovera hace un ejercicio de brazos para impulsarse de nuevo al borde de la superficie y vuelve a revisar las posibles zonas duras y rascadas que pueden causar heridas en tobillos o talones. Finalmente, «en forma de muelle«, Llovera se vuelve a aupar a su silla de ruedas.
Sentado, indica que se deben dejar pasar «los espasmos abdominales y los de las piernas». Al concluir este proceso, Albert informa sobre su lesión medular y cómo puede cumplir este proceso de entrada y salida del agua: «Tengo una D3,4 y 5 así que nada de abdominales, solo del pecho para arriba».
Superación, adaptación y motivación
Enseñar cómo bajarse de la silla de ruedas y meterse en una piscina con una lesión medular no es la única tarea que Albert Llovera ha demostrado ante su público. Es, simplemente, una lección más de su resiliencia y carácter de superación.
De hecho, mediante las conferencias y charlas que ofrece, este deportista imparte testimonios donde la superación, la adaptación a una vida completamente diferente y la motivación para seguir adelante son pilares fundamentales.
Llovera es una persona de renombre en el sector de la discapacidad y en el fomento de la accesibilidad para personas con movilidad reducida. La lesión medular le obligó a modificar su vida, no a dejar de perseguir sus sueños y metas.






