Hace once años, el 13 de noviembre de 2015, el diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica -ELA- llegó a la vida de Juan Ramón Amores García. Más de una década después, continúa compaginando la alcaldía de La Roda, un municipio de Albacete, con esta enfermedad.
El pronóstico de ELA no es especialmente alentador, pero Amores se ha convencido en romper todo tipo de reglas para poner de manifiesto el lema que rige su vida y su lucha permanente contra la enfermedad: «Acuérdate de vivir«, como describe en sus redes sociales (@jramoresalcalde).
Con las pertinentes revisiones y visitas a los especialistas que controlan su estado de salud, este alcalde ha anunciado recientemente que los doctores «coinciden en que sigo bien«; no obstante, bromea al estimar que «no será para tanto porque no me quisieron dar el alta».
Alcalde y paciente de ELA
Además de ostentar la alcaldía de La Roda (Albacete) y ser paciente de Esclerosis Lateral Amiotrófica, Juan Ramón Amores también es marido y padre. De hecho, su hijo Iván apenas tenía un año cuando llegó el diagnóstico de ELA a su hogar.
Actualmente, la enfermedad no impide a Amores continuar con su agenda pública y, en cierto modo, visibilizar la ELA y las secuelas que, progresivamente, va causando en los pacientes. Él las vive en primera persona, aunque el curso de esta devastadora condición parece seguir un ritmo paulatino, a pesar de ser usuario de silla de ruedas.
«Que te digan que estás igual es la mejor noticia que te pueden dar», detalla este alcalde mediante redes sociales, agregando que ha superado «otros seis meses resistiendo el ataque de la bestia ELA«. Sin embargo, cree que no podría hacerlo sólo, por lo que se siente agradecido con todas las personas que le impulsan en este camino.
Amores llegó al Consistorio de La Roda en el año 2019 acompañado de un andador, que le permitía desplazarse con cierta independencia; años más tarde, ya se trasladó a una silla de ruedas eléctrica para fomentar su propia autonomía y plantarle cara a la ELA desde otra posición, adaptándose a la enfermedad.
Finalmente, compaginando su cargo de alcalde y su papel como paciente, Amores sostiene ante RTVE que la ELA «es una enfermedad muy cara, muchos familiares tienen que dejar de trabajar, no solo el enfermo, sino la familia porque necesitas tener 24 horas al día profesionales atendiéndote».
Un idilio con la vida
La ELA no permite descanso ni relajación, pero depende de cada paciente mirar la vida desde un prisma diferente, a pesar de las complicaciones que proceden de la enfermedad. Juan Ramón Amores, únicamente, predica su ejemplo para recordar lo que significa vivir.
Por tanto, ‘Un idilio con la vida’ es el libro que este alcalde ha escrito, en el que plasma «una historia de superación ante el infortunio, pero también un intento de dar más visibilidad a la ELA«. A través de su propia historia, Amores también da pie a que sanitarios, investigadores y entidades aporten su punto de vista.
Para concluir, la historia de Juan Ramón Amores no sólo es la de un alcalde que compagina su agenda política con el diagnóstico de ELA, sino que es una oda la vida en su máximo esplendor: «Habrá quien dirá que es suerte, quien dirá que es valentía, en el fondo no sabemos qué será, pero si me preguntan diré sin dudar que es actitud y cuidados«.






