Laura Moldes, madre de dos niños con discapacidad, ha denunciado en redes sociales las barreras que siguen encontrando las personas con discapacidad para disfrutar de la playa. El gran problema de esta situación es la falta de accesibilidad existente.
En concreto, Laura es madre de tres hijos, dos de ellos con discapacidad. Tal y como ella misma define, Noa es «una guerrera con parálisis cerebral y sordera profunda». Por su parte, su hijo Hugo es un niño con parálisis cerebral, autismo y usuario de implantes cocleares.
Laura denuncia la falta de accesibilidad en las playas
Laura decidió crear una cuenta de Instagram (@misgrandesguerreros) para dar visibilidad a la parálisis cerebral, la sordera y el autismo. Todo ello, a través de su propia experiencia personal con sus hijos.
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Además de la labor de visibilizar y crear conciencia social, Laura también expone algunos problemas a los que se siguen enfrentando las personas con discapacidad y sus familias. Recientemente, en uno de sus últimos vídeos publicados en redes sociales, ha denunciado la falta de accesibilidad en las playas.
Con la llegada del verano y la subida de las temperaturas, comienza la temporada de playas. Sin embargo, muchas personas con discapacidad o con movilidad reducida ven reducidas sus posibilidades de disfrute por la falta de accesibilidad en las playas.
Es cierto que en los últimos años han mejorado los servicios de accesibilidad y asistencia para personas con discapacidad en muchas playas de España. Sin embargo, se trata de una tarea pendiente en otras muchas playas del país.
Disfrutar de la playa es un derecho para todos
En el mencionado vídeo publicado por Laura Moldes, en la Playa de la Malvarrosa (Valencia), expone lo siguiente: «Ayer caminando hacia la playa nos hemos vuelto a encontrar con la misma realidad. Las pasarelas terminan aquí, y a partir de este punto, si vas en silla de ruedas toca arrastrarla por la arena«.
Llegados a este punto, esta madre con discapacidad se pregunta «por qué seguimos encontrando barreras para disfrutar de algo tan simple como disfrutar de la playa». Además, defiende que «las personas con discapacidad también quieren llegar al mar, jugar en la arena y disfrutar de la familia. La inclusión no debería terminar donde acaba una pasarela».
En su publicación, Laura Moldes ha contado con el apoyo y empatía de decenas de familias de personas con discapacidad que se han sentido representadas en su queja. Es una situación habitual cuando llega el verano para muchas familias de personas con discapacidad.
Debido a esta complejidad, las familias de niños con discapacidad deben buscar previamente las playas accesibles existentes que incorporen servicio de baño o que cuenten con pasarelas que permitan llegar hasta el mar.
Uno de los usuarios que ha contestado a la publicación de Laura, ha comentado la siguiente reflexión: «La accesibilidad no debería ser un lujo ni un privilegio, no es justo que algunas personas tengan que ver el mar desde la distancia cuando existen soluciones para ello».






