Dani es un joven español de 15 años diagnosticado con autismo severo. Una de sus grandes pasiones es el triatlón, aunque Dani se ve obligado a competir con adultos debido a que no existe una categoría de paratriatlón para su edad.
Recientemente, Dani ha participado en el Campeonato de España Paralímpico de Acuatlón en Calahorra. En concreto, esta competición consistió en 500 metros a nado y en 2,5 kilómetros corriendo.
Joven autista con 15 años que compite contra adultos
Patricia Gómez es la madre de Dani y se encarga de gestionar la cuenta de Instagram de su hijo (@elvuelodedani). A través de este perfil, Patricia busca dar visibilidad a su hijo y reivindicar la creación de una categoría de paratrialón para su edad.

A pesar de competir contra personas adultos, Dani logró finalizar el Campeonato de España Paralímpico de Acuatlón en séptima posición, solo a un segundo del sexto clasificado. Se trata de un nuevo logro para este deportista autista que sigue derribando barreras y disfrutando del deporte en cada competición.
Al respecto, su madre explica que «Dani está más acostumbrado a nadar en el mar que en ríos, pantanos, lagos o embalses. Por eso, vamos el día anterior para que Dani pueda ver el lugar donde va a nadar y se meta en el agua por si surgiera alguna inseguridad poder trabajarla».
En concreto, el Campeonato de España Paralímpico de Acuatlón se desarrolló en el Embalse del Perdiguero, en Calahorra. Patricia comenta que «la entrada estaba embarrada y había muchas hierbas en el agua, que es precisamente lo que no suele gustarle a Dani, pero nos sorprendió. Se metió sin dudar. Estamos consiguiendo poco a poco otro pequeño gran desafío».
Compitiendo sin igualdad de oportunidades
Antes del inicio de la competición se levantó mucho viento por la zona y se retrasó el comienzo más de una hora. Durante la competición, la corriente provocó que Dani nadara algún metro de más. A pesar de estas condiciones adversas, este joven deportista autista logró salir del agua en la posición número 8.
La fase de carrera a pie fue compleja para Dani. En concreto, su madre manifiesta que «no pudimos mostrarle el recorrido de carrera a Dani previamente porque nos perdimos». Del mismo modo, añade que «el recorrido de carrera, además de lioso por ser caminos todos iguales, no estaba señalizado. No había oficiales durante el recorrido y las personas podían andar por la zona de carrera mezclados con los corredores, sin vallas».
En relación a esta situación, Patricia asegura no haber vivido nada igual en competiciones anteriores. De hecho, argumenta que «si hay un Campeonato Paralímpico los recorridos deben estar mejor señalizados y con más oficiales de apoyo».
Todos estos problemas que aparecieron durante la competición no frenaron las ganas y el ímpetu de Dani, que logró adelantar a otro compañero. Finalizó la competición en séptimo lugar, tras coger la referencia del sexto clasificado para no perderse.
En esta ocasión, a Dani le tocó competir contra adultos de entre 25 y 30 años de edad. Así, su madre lamenta que «seguimos compitiendo una vez más sin igualdad de oportunidades, porque un niño no puede competir contra un adulto».




