El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado la elaboración del Plan de Accesibilidad Universal, el instrumento estratégico que marcará durante seis años, entre 2027 y 2032, la actuación municipal en materia de accesibilidad. La redacción del documento está liderada por la Oficina Técnica de Accesibilidad Universal junto con el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD), según ha informado el consistorio. El plan nace con un enfoque transversal, es decir, afectará a todas las áreas del gobierno municipal y no solo a las políticas sociales, y se apoyará en un proceso de participación ciudadana que arrancará en septiembre.
Cabe recordar que Barcelona ya cuenta con antecedentes en esta materia, pero la novedad de este plan es que centraliza y coordina todas las líneas de trabajo bajo una misma estructura de gobernanza.
Dos órganos para pilotar el plan
La elaboración del Plan se articula a través de dos espacios de trabajo diferenciados:
- La Comisión del Plan de Accesibilidad Universal, que actúa como órgano de gobernanza y en la que participan representantes del sector de la discapacidad y otros agentes clave. Está presidida por el Alcalde, con la vicepresidencia de la concejala de Salud, Personas con Discapacidad y Estrategia contra la Soledad, Marta Villanueva.
- La Ponencia Técnica de Accesibilidad, un espacio interno formado por representantes de todas las áreas y departamentos del Ayuntamiento, encargado de trasladar la perspectiva transversal al documento final.
Asimismo, el Plan recogerá las aportaciones de las entidades del sector de la discapacidad, de las personas mayores y de la ciudadanía en general. A través del proceso participativo que se pondrá en marcha en septiembre, cualquier persona podrá presentar propuestas y ayudar a priorizar los ejes de actuación.
El origen: un nuevo marco normativo catalán
El impulso de este plan tiene su origen en un cambio legislativo autonómico. La Generalitat de Cataluña aprobó el Código de Accesibilidad de Cataluña (Decreto 209/2023), una norma que entró en vigor el 1 de marzo de 2024 y que ampliaba de forma notable el alcance de las obligaciones existentes hasta entonces.
En cambio con la normativa anterior, centrada sobre todo en la eliminación de barreras arquitectónicas, el nuevo Código incorpora también la accesibilidad comunicativa y cognitiva de productos, servicios y actividades culturales, deportivas y de ocio. Es decir, no basta con que un espacio sea físicamente accesible: también debe poder entenderse y usarse por personas con distintas capacidades cognitivas o comunicativas.
Con la entrada en vigor de esta normativa, el Ayuntamiento de Barcelona aprovechó la oportunidad para crear la Oficina Técnica de Accesibilidad Universal, el organismo que ahora lidera la redacción del nuevo Plan.
Qué cambia con la nueva oficina
La puesta en marcha de esta oficina supone, según el consistorio, un salto cualitativo en la apuesta municipal por la accesibilidad. Su objetivo es impulsar una acción más coordinada entre departamentos que garantice la accesibilidad de los productos, servicios y equipamientos municipales.
El objetivo es contribuir a construir una ciudad más inclusiva para todos y todas
A partir de septiembre, los barceloneses tendrán la oportunidad de participar directamente en el diseño de esta hoja de ruta que definirá el modelo de ciudad accesible hasta 2032.




