Las personas sordas en España reclaman el derecho a poder disfrutar de un ocio accesible. Desafortunadamente, la falta de accesibilidad evita que las personas sordas y las personas con discapacidad auditiva puedan disfrutar en igualdad de condiciones de diferentes actividades de ocio.
Más de 100 personas sordas de diferentes puntos de España participan en Asturias en el segundo turno del Programa de Turismo y Termalismo IMSERSO-CNSE, una iniciativa que pone de manifiesto que un modelo de turismo accesible e inclusivo también es posible. Desde la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) defienden que «el derecho al ocio también es el derecho a viajar, descubrir nuevos lugares, conocer el patrimonio y compartir experiencias sin encontrarse con barreras de comunicación».
Por un ocio accesible para las personas sordas
El segundo turno del Programa de Turismo y Termalismo IMSERSO-CNSE se desarrollará hasta el viernes 23 de octubre de 2026 en Asturias. La anfitriona de esta iniciativa que ha reunido a más de 100 personas sordas de toda España es la Federación de Personas Sordas del Principado de Asturias (FESOPRAS).
La presidenta de FESOPRAS, Paula Fernández, ha expuesto durante su intervención la necesidad de que las personas sordas puedan disfrutar del turismo y del ocio de forma accesible y con plena autonomía. Al respecto, ha comentado que «queremos que Asturias no sea solo un destino para visitar, sino una tierra que cualquier persona sorda pueda sentir suya, recorrer con autonomía y vivir plenamente en lengua de signos. Se trata de que podamos elegir dónde ir, qué conocer y cómo disfrutar de nuestro tiempo libre en igualdad de condiciones, sin que las barreras de comunicación limiten nuestras experiencias».
En la actualidad se han producido determinadas mejoras en relación a la accesibilidad y a los destinos de turismo accesible para las personas con discapacidad. Sin embargo, aún queda mucho por mejorar en este aspecto en prácticamente todas las localidades de España.
Por su parte, el presidente de CNSE, Roberto Suárez defiende que la accesibilidad en el turismo debe ser un derecho garantizado para todas las personas y no depender de iniciativas excepcionales o de la buena voluntad de cada destino.
Respecto a estas reivindicaciones, Suárez argumenta que «inclusión no es solo cubrir lo básico; es reconocer también el derecho a disfrutar. La información turística, las visitas culturales, los espacios patrimoniales y las actividades de ocio deben ser accesibles para todas las personas, también en lengua de signos. Porque tener derechos es tener derecho a viajar, a asombrarse ante nuestro patrimonio y, sobre todo, a descubrir el mundo en tu propia lengua».
El ocio accesible como derecho
En relación al ocio accesible para las personas sordas, es necesario mencionar la Ley 27/2007, de 23 de octubre. Esta legislación reconoce las lenguas de signos españolas y, además, en el artículo 10 se recoge que las administraciones públicas competentes deben promover los servicios de interpretación de Lengua de Signos cuando se soliciten de forma previa.
Por tanto, el servicio de interpretación de Lengua de Signos debe facilitarse en las actividades culturales, deportivas, de esparcimiento y de ocio siempre que sea solicitado previamente. Además, esta Ley también contempla la necesidad de avanzar hacia un turismo más inclusivo donde la accesibilidad comunicativa sea una parte clave de la planificación desde el inicio.
Finalmente, teniendo en cuenta todos estos aspectos, desde la CNSE reivindican que los destinos, instituciones culturales y agentes turísticos incorporen de forma habitual recursos de accesibilidad para las personas sordas y para las personas con discapacidad auditiva. Hablamos de recursos como profesionales formados, información comprensible o visitas con intérpretes de Lengua de Signos.