Para muchas personas mayores, entrar en una residencia con plaza pública significa entregar casi toda su pensión como copago. Lo que queda apenas da para la peluquería, un café con la familia o un regalo a los nietos.
La reforma de la Ley de Dependencia que entra en vigor este jueves 23 de octubre fija una garantía para evitarlo.
Una cantidad mínima para tu bienestar
El artículo 33 de la Ley 39/2006, sobre la participación de los beneficiarios en el coste de los servicios, establece que en la atención residencial y en el servicio de cuidados y apoyos en viviendas «se garantizará una cantidad mínima para gastos personales».
La ley explica para qué sirve ese dinero: favorecer «el bienestar físico y emocional, la autonomía de las personas y su inclusión y participación en la comunidad».
Se actualizará con el coste de la vida
Las cantidades mínimas que fija la norma deberán actualizarse anualmente para ajustarse al coste de la vida.
Otras reglas del copago que cambian
- El copago no podrá suponer una carga que tenga efectos disuasorios o lleve a renunciar a los cuidados necesarios.
- Se distinguirá entre servicios asistenciales y los de manutención y hoteleros.
- «Ninguna persona quedará fuera de la cobertura del Sistema por no disponer de recursos económicos».
- Las Administraciones deberán publicar cada año información detallada sobre lo que pagan los usuarios por cada servicio.
A esto se suma que la vivienda habitual dejará de contar en el cálculo de la capacidad económica.
Cuánto será
La ley no fija una cifra. Serán las comunidades autónomas, que regulan el copago, las que concreten la cuantía. Conviene revisar la próxima resolución del copago y comprobar qué cantidad se reserva para gastos personales.