La vida de Aylin Morales (@unachilenahipoacusica) ha estado notablemente influida por la discapacidad auditiva, que le convirtió en mujer sorda y, con el paso del tiempo, en usuaria de implante coclear para recuperar la audición que una vez perdió: «He aprendido a escuchar con el corazón».
Con un diagnóstico de hipoacusia profunda, Morales usa implante coclear y audífono para demostrar que puede hacer todo lo que se proponga, incluso experimentar la maternidad siendo madre de dos niños. Ahora, crea contenido en redes sociales sobre discapacidad con la energía que no le ‘roban’ sus niños.
A través de su testimonio y su experiencia con la sordera, Aylin asegura que «no vine a inspirarte por existir; vine a mostrar que la inclusión real se hace con respeto, no con lástima». Esta mujer con discapacidad auditiva manda un mensaje «con voz, causa y carácter», como ella misma recalca.
Una mujer con discapacidad auditiva e implante coclear
La discapacidad auditiva de Aylin Morales es una invitación a que afirme que «a veces hay silencio cuando más necesitas escuchar«, con una mención especial a sus hijos, que crecen en un ambiente donde la sordera siempre ha estado presente.
Por ello, Morales advierte que «ser mamá con discapacidad auditiva no es solo no escuchar, es vivir con incertidumbre, adaptarse, y amar distinto», Incluso en situaciones que parecen invisibles, «estamos en todo».
Aylin demuestra que tuvo que aprender a mirar a la vida de otra manera y de una forma distinta a la que estaba acostumbrada, haciendo un ejercicio de adaptación a unas circunstancias que no se eligen, sino que se libran de la mejor manera que se pueda.
Aprendió a leer gestos, a anticiparse siempre y a sentir sin poder escuchar; sus hijos, por su parte, también desarrollaron la habilidad de mirarla y esperarla como sólo se espera y se mira a una madre, sabiendo que en el exterior el entorno va a ser más complejo y alejado de la inclusión de personas con discapacidad.
Finalmente, Aylin Morales asevera que, a pesar de no poder escuchar todo lo que le gustaría, «estoy en todo». Por ese motivo, tras una vida repleta de obstáculos, desvela un sentimiento cercano a la frustración de la realidad: «Estoy cansada de que la discapacidad se vea como ‘límite’«.
Aceptar no es rendirse
Para Aylin, el momento en el que aceptó su condición de persona con discapacidad auditiva y usuaria de implante coclear fue el mismo instante en el que pudo comenzar a vivir siendo ella misma: «Dejé de fingir, de esforzarme por encajar, de sentirme menos«.
En esta línea, invita a cualquier persona en una situación similar a recorrer el mismo camino, asegurando que «te cansas menos, te respetas más y te conectas más«. Y fruto de esa sensación, «tu autoestima también mejora y tu comunicación es más honesta».
Ahora, Morales es una madre valiente, que ha inculcado a sus hijos la discapacidad como una condición y no como una limitación, aprendiendo a quererse y respetarse a sí misma: «Hoy me abrazo tal como soy. Y tú también puedes hacerlo».
Su mensaje revela felicidad y refleja que «aceptar tu sordera lo cambia absolutamente todo». Su historia merece la pena ser contada, divulgada y reconocida para entender y aceptar la discapacidad en la sociedad desde el prisma de la normalidad.




