El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) solicitó a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados que estacionar o detenerse de forma indebida en una plaza PMR (reservada a personas con movilidad reducida) conlleve también la pérdida de puntos del carnet de conducir, y no únicamente una sanción económica. La petición llega mientras se tramita en la Cámara una reforma de la Ley de Seguridad Vial, a la que PSOE y Sumar han presentado una enmienda para elevar esa infracción a muy grave y multarla con 500 euros, frente a los 200 euros actuales.
Cabe recordar que, a día de hoy, aparcar o detenerse en una plaza PMR sin la acreditación correspondiente está tipificado como infracción grave y se castiga con 200 euros, según la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Las plazas reservadas son un recurso esencial para sus usuarios, pero todavía es frecuente que conductores sin tarjeta acreditativa las ocupen, con el perjuicio que ello supone para quienes realmente las necesitan.
Qué propone la enmienda de PSOE y Sumar
La enmienda parte de una proposición de ley para reducir la tasa máxima de alcohol al volante, que se tramita actualmente en el Congreso. Sobre ese texto, PSOE y Sumar plantean endurecer la sanción por usar indebidamente una plaza PMR.
En concreto, la propuesta contempla:
- Reclasificar la conducta de infracción grave a infracción muy grave.
- Elevar la multa de los 200 euros vigentes a 500 euros.
Para CERMI, sin embargo, esa enmienda solo recoge de manera parcial las demandas del colectivo. El comité considera que el castigo económico, por sí solo, no basta para frenar a los infractores.
La clave para CERMI: tocar el carnet, no solo el bolsillo
El CERMI sostiene que la sanción económica debe ir acompañada de la retirada de puntos del permiso de conducir. En su petición a los partidos del Congreso, el comité ha defendido lo siguiente:
«La medida debe ir acompañada de la pérdida de puntos en el permiso para el conductor infractor, lo que tendría un efecto más intensamente disuasorio, preservando el uso de los estacionamientos reservados solo para quienes verdaderamente deben gozar de ese derecho, es decir, las personas con movilidad reducida».
Es decir, el comité busca que la amenaza no se reduzca a un pago puntual, sino que afecte a la propia capacidad de seguir conduciendo, donde el efecto disuasorio sería, a su juicio, mucho mayor.
Una reforma aún en plazo
El endurecimiento depende ahora del recorrido parlamentario de la proposición de ley sobre la tasa de alcohol, dentro de la cual se ha colado esta enmienda. Tras cerrarse el periodo de presentación de enmiendas, el texto deberá seguir su tramitación en el Congreso, de modo que todavía hay margen para que la reclamación de CERMI —incluir la pérdida de puntos— se incorpore o quede fuera del redactado final.




