«Corriendo sin piernas, Volando sin alas» es la descripción biográfica que Juan Manuel Montañez Zuluaga muestra en sus redes sociales (@juanmanuelmontanezz). Es una exacta metáfora de su vida, marcada por la discapacidad como consecuencia de la amputación de sus dos extremidades inferiores.
Con un congénito diagnóstico de Hemofilia A Severa, una condición compleja que requiere tratamientos constantes y estrictos, este padre de familia se enfrentó con 16 años a otro importante revés en su vida: el virus del VIH, que se instaló en su torrente sanguíneo.
Su juventud quedó marcada por sendos diagnósticos. Sin embargo, la discapacidad también iba a aparecer en la vida de Juan Manuel años más tarde debido a complicaciones de la hemofilia y una infección en la sangre, motivos por los que sufriría la amputación de sus dos piernas.
Músico, escritor y padre con discapacidad
Junto a su esposa, Paola, Juan Manuel Montañez ha construido una familia, siendo padre de tres hijas. No ha tenido una vida fácil, como él mismo reconoce, y ha pasado por permanentes ‘montañas rusas’ de emociones, concluyendo con una felicidad ligada a la discapacidad, paradójicamente.
Ahora, a través de la música, concretamente usando su piano como canal de transmisión, la escritura y las conferencias, Montañez trata de explicar su experiencia vital sin filtros ni tabúes: «Me reinventé muchas veces. Con VIH, con una silla y con una historia difícil».
El poder de decisión y el afán de superación son los argumentos que han permitido a Juan Manuel escalar las cimas más altas de su vida, que ha estado ligada a la Hemofilia A severa y a un diagnóstico de VIH, enfermedades que le «enseñaron que la sangre no siempre obedece. Y aprendí a vivir con ello».
Reconoce su adicción por determinadas sustancias, motivo por el que ahora quiere divulgar que «las dificultades pueden ser interminables pero que el propósito de vida es más fuerte que cualquier diagnóstico». También es superviviente de un fatal siniestro vial.
En su etapa académica, este músico y escritor con discapacidad, también comenzó a sufrir notables complicaciones en materia de salud, como hemorragias cerebrales, hepatitis C, herpes y perforaciones en el estómago. Hoy, Jun Manuel Montañez está orgulloso de la persona en la que la vida le ha permitido convertirse.
Ayudar a través de su experiencia
Sin duda, el testimonio de vida de Juan Manuel es único. Es excepcional y extraordinario. Y por ello, precisamente, quiere poner su historia al servicio de otras personas que estén atravesando un delicado momento personal, como el que él ha vivido en tantas ocasiones.
La discapacidad, la Hemofilia o el VIH no le han quitado las ganas de vivir, sino que le han empujado a afirmar que «hay momentos donde las preguntas sobran y la acción es lo único que nos salva». Por tanto, anima a «dejar de buscar explicaciones, porque puede ser el acto más valiente que hagas hoy«.
Como usuario de silla de ruedas y padre de familia, especialmente como superviviente de la vida, Montañez valora que «a veces nos desgastamos intentando entender el ‘por qué‘, cuando la verdadera fuerza aparece cuando decidimos qué hacer con ellas. Grita, llora, pero sacúdete y levántate«.




