La discapacidad intelectual figura entre las condiciones que permiten adelantar la edad de jubilación dentro del marco que regula la Seguridad Social. Quienes conviven con este tipo de discapacidad, cuando alcanza el grado exigido, pueden dejar de trabajar antes que el resto de la población activa sin sufrir recortes en la cuantía de su pensión. La medida busca reconocer el desgaste añadido que supone desarrollar una vida laboral en estas circunstancias.
Qué se entiende por discapacidad intelectual a estos efectos
Bajo este epígrafe se agrupan las limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa que se manifiestan antes de los 18 años. No se trata de una única dolencia, sino de un conjunto de situaciones que afectan al aprendizaje, al razonamiento y a la resolución de problemas cotidianos, y que condicionan de manera directa la actividad profesional de la persona.
Requisitos para adelantar la jubilación
El primer requisito consiste en acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 45%, siempre que esté originado por la discapacidad intelectual reconocida oficialmente. A ello se suma la necesidad de haber cotizado un período efectivo conviviendo ya con esa condición, un aspecto que el interesado deberá justificar documentalmente ante la Administración.
Cumplidos estos requisitos, la edad ordinaria de jubilación se reduce mediante la aplicación de unos coeficientes específicos. De este modo, una persona con discapacidad intelectual puede acceder al retiro varios años antes de lo habitual, percibiendo el 100% de la pensión que le corresponda según lo cotizado.
Un derecho que conviene planificar
Anticipar la jubilación en estos casos no es un trámite automático, por lo que resulta aconsejable preparar con tiempo la documentación médica y laboral. Contar con el certificado de discapacidad actualizado y con el historial de cotizaciones facilita enormemente el proceso y evita demoras innecesarias.
La discapacidad intelectual es solo una de las categorías recogidas en la normativa. Puedes consultar el listado completo de enfermedades que dan acceso a la jubilación anticipada para comprobar todos los supuestos contemplados, así como el detalle sobre las enfermedades neurológicas con acceso a la jubilación anticipada, otro de los grandes bloques que reconoce la ley. En cualquier caso, ante la duda, lo más recomendable es acudir a un centro de atención de la Seguridad Social o a una entidad especializada que oriente sobre cada situación particular.




