Las personas con una enfermedad neurológica y un grado de discapacidad reconocido pueden acceder a la jubilación anticipada antes de tiempo que el resto de trabajadores. Se trata de una medida contemplada por la Seguridad Social que permite adelantar la edad de retiro a quienes conviven con determinadas patologías que reducen de forma notable su esperanza de vida laboral. Tras la reciente publicación en el BOE, muchas familias se preguntan qué dolencias del sistema nervioso dan derecho a este beneficio.
¿Quién puede acceder a la jubilación anticipada por discapacidad?
A esta modalidad van a poder acceder los trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia incluidos en cualquier régimen de la Seguridad Social. Para ello se les exige acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 45%, siempre que dicha discapacidad esté determinada por alguna de las enfermedades recogidas en la normativa vigente.
Además, resulta imprescindible haber cotizado un tiempo efectivo con la discapacidad ya reconocida. Dependiendo del grado y de la patología, la edad ordinaria de jubilación puede reducirse, lo que permite a la persona retirarse mucho antes sin ver penalizada su pensión.
Grado de discapacidad igual o superior al 45%
Enfermedades neurológicas para acceder a la jubilación anticipada
Dentro del listado oficial, las patologías del sistema nervioso ocupan un lugar destacado por el impacto que tienen sobre la autonomía y la capacidad laboral de quienes las padecen. Estas son las enfermedades neurológicas que dan acceso a la jubilación anticipada:
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
- Esclerosis múltiple
- Leucodistrofias
- Síndrome de Tourette
A este grupo se suman también las secuelas derivadas del daño cerebral adquirido, como el traumatismo craneoencefálico o las secuelas de tumores del sistema nervioso central, infecciones o intoxicaciones, así como la parálisis cerebral, patologías estrechamente ligadas al ámbito neurológico.
Nuevas patologías neurológicas anunciadas
La normativa contempla un mecanismo de revisión periódica para incorporar nuevas enfermedades. Fruto de ese proceso, se anunció la inclusión de varias patologías neurológicas adicionales, entre las que figuran el Párkinson, la enfermedad de Huntington, la distrofia miotónica tipo 1 (Steinert), la degeneración corticobasal, la atrofia multisistémica y la parálisis supranuclear progresiva.
Conviene recordar que el anuncio de estas nuevas dolencias debe materializarse a través de la correspondiente Orden Ministerial. Hasta su definitiva publicación en el BOE, las personas afectadas por estas patologías deberán esperar para poder acogerse a este derecho.




