Cumplir la mayoría de edad es un momento con el que todos hemos soñado alguna vez. El carnet de conducir, empezar la Universidad o decirle ‘adiós’ a la niñez son algunas de las ideas que rondan la cabeza en esa situación. Sin embargo, las personas con discapacidad, y sus familias, se exponen a una realidad bien distinta.
Vanesa Pérez (@ydeverdadtienestres) es la madre de Rodrigo, un chico con discapacidad que ya ha soplado las velas por decimo octava vez, lo que implica que, en España, ya pertenece a ese selecto grupo de ‘mayor de edad‘. A pesar de este hito, lo cierto es que su familia debe asumir un conjunto de trámites que requieren «tiempo, sobre todo tiempo«.
En esta línea, a pesar de ser «un momento clave y muy especial para cualquier persona, cuando la discapacidad acompaña, las familias pueden llegar a encontrarse con una gran cantidad de trámites imprescindibles que requieren de planificación previa«, apostilla Vanesa en redes sociales.
Discapacidad y mayoría de edad
Algunas de las medidas o recursos que necesitan estos ‘nuevos’ adultos con discapacidad «pueden demorarse años, lo que supone una carga de estrés enorme», lamenta Vanesa, a modo de advertencia. Por ello, para crear conciencia sobre esta delicada tesitura, ha querido compartir una ‘Guía de trámites‘ en sus redes sociales.
Ver esta publicación en Instagram
Esta iniciativa parte de la experiencia de Rodrigo, su hijo, e incluye «desde la revisión del certificado de discapacidad y del grado de dependencia, hasta la gestión bancaria, las medidas de apoyo legales y la solicitud de recursos», anuncia en su publicación.
En primer lugar, hace referencia a la revisión del porcentaje de discapacidad. Vanesa destaca que «si aún no es permanente, se debe solicitar la cita previa antes de cumplir la mayoría de edad; igualmente, si ya tiene la categoría de permanente, se debe revisar por si hubiese agravamiento y, por tanto, renovar ese documento.
También cita la revisión del grado de dependencia, así como del Programa Individual de Atención para personas con discapacidad. Acto seguido, Pérez hace referencia a las gestiones bancarias, un apartado siempre delicado y que necesita tiempo y dedicación para modificar cualquier dato.
En este sentido, «al cumplir los 18 años, la persona con discapacidad tiene titularidad plena«, insiste, por o que «los padres y tutores ya no están autorizados y pierden acceso». Recomiendo acudir con tiempo a la entidad para gestionar la cuenta y establecer ajustes «según la capacidad del mayor de edad«.
En cuanto a la revisión de medidas de apoyo, esta madre diferencia las voluntarias informales, donde «surge automáticamente la Guarda de Hecho; voluntarias formales, «solicitadas por la persona con discapacidad; y, finalmente, medidas judiciales, que son decididas por un Juez,
Apoyos y recursos
En la materia relacionada con la información y solicitud de recursos, la madre de Rodrigo cita los recursos formativos, centro ocupacional, centro de día, recursos residencial o vivienda tutelada y el empleo protegido. A continuación, desglosa las ayudas y prestaciones como madre de un joven de 18 años con discapacidad.
La prestación por hijo a cargo con un grado de discapacidad mayor del 65%, prestación no contributiva de invalidez, que es incompatible con la primera ayuda mencionada, determinados beneficios fiscales y, por último, algunas ayudas que son específicas de cada Comunidad Autónoma, por lo que anima a preguntar ante las entidades competentes.
Finalmente, recuerda la importancia de estar bien informado y preparar con tiempo suficiente la documentación necesaria, informes y citas previas. También hace hincapié en las medidas de apoyo judiciales y en la asignación de de algunos recursos, «que pueden llevar enormes listas de espera».




