La Fundación Álex Rivera ha lanzado Peter, un asistente virtual por voz pensado específicamente para reforzar la autonomía de las personas adultas con discapacidad intelectual, que ya puede descargarse de forma gratuita en Google Play y Apple Store. La iniciativa responde a una necesidad muy concreta: según el informe Construyendo hogares de la Fundación PwC, al 45,5 % de las personas con discapacidad intelectual les gustaría independizarse, aunque el 72 % sigue viviendo con sus familiares, principalmente por la falta de vivienda accesible, de recursos económicos y de apoyos específicos.
Cabe recordar que la falta de herramientas de apoyo diario es uno de los obstáculos que con más frecuencia frena el paso hacia la vida independiente de este colectivo, y es precisamente ese vacío el que Peter busca cubrir.
¿Cómo funciona la app Peter?
Con Peter se puede escribir, pero sobre todo se habla. El usuario le cuenta con naturalidad lo que necesita y el asistente responde en un lenguaje claro, respeta el ritmo de cada persona y repite o reformula la información las veces que haga falta.
Además, Peter no espera a que le pregunten: toma la iniciativa para acompañar el día a día. Entre sus funciones destacan:
- Recordar actividades y citas.
- Guiar paso a paso en las tareas cotidianas.
- Emitir alertas de seguridad.
- Ofrecer apoyo emocional.
- Ayudar a planificar el ocio y el tiempo libre.
«Queremos que las personas con discapacidad intelectual también puedan aprovechar todo el potencial de la inteligencia artificial. Peter es una herramienta que acompaña a las personas en su día a día, refuerza su autonomía y facilita la labor de familias y profesionales», explica Carlos Rivera, fundador y presidente de la Fundación Álex Rivera.
Es decir, no se trata de un asistente genérico: cada usuario tiene su propio Peter, que recuerda sus rutinas, preferencias, personas de referencia y objetivos personales, de modo que mantiene el contexto de las conversaciones y adapta sus respuestas. Cuanto más se utiliza, más personalizado resulta el apoyo.
Una herramienta validada por sus propios usuarios
Peter se ha diseñado para y con las personas con discapacidad intelectual, sus familias, los profesionales de apoyo y las entidades colaboradoras, que han participado desde el inicio en su definición y mejora.
La aplicación ha pasado por dos fases de validación —la primera en entornos supervisados y la segunda en contextos reales, principalmente los propios hogares de los participantes—. Los resultados, según los datos recogidos por la fundación, fueron notables:
- El 84 % de quienes la probaron la recomendaría.
- 9 de cada 10 profesionales de apoyo considera que mejora los servicios que prestan.
- Hubo usuarios que, sin que nadie se lo pidiera, conversaron con Peter 70 veces en un mismo día.
Si analizamos los datos, ese nivel de uso espontáneo apunta a que la herramienta ha calado especialmente bien entre quienes la han probado en su vida diaria, más allá del entorno controlado de las pruebas iniciales.
Acompañar, no vigilar
Peter está pensado para acompañar, no para vigilar. La privacidad, la seguridad y la protección de los datos personales forman parte del diseño desde su origen, algo especialmente relevante al dirigirse a un colectivo vulnerable.
Entre las funcionalidades que ya están en desarrollo, los familiares y tutores podrán vincular su cuenta a la del usuario para hacer seguimiento, organizar la agenda y recibir avisos. Esa comunicación, según explica la fundación, se activará solo cuando sea necesaria, sin monitorización invasiva y dejando siempre la capacidad de decisión del lado del usuario.
Tras el éxito del proyecto piloto, Peter se abre ahora al público como una herramienta completa y estable, que la Fundación Álex Rivera prevé seguir ampliando con nuevas funcionalidades a partir de la experiencia de su comunidad de usuarios.




