Romper «estereotipos cada día». Ese es el objetivo de Álex Morente (@aleexmorente12), un joven con discapacidad que debe hacer uso de la silla de ruedas para tratar de ser lo más independiente posible y desarrollar su autonomía personal en su máxima expresión. De hecho, no duda en exponer su reconocimiento a este complemento de dos ruedas.
Debido a una parálisis cerebral con la que nació, Álex lucha «por romper el estigma y fomentar la inclusión en la sociedad» de personas con discapacidad, Lo hace a bordo de su silla de ruedas y mediante el activismo y el deporte adaptado, especialmente CrossFit, que es la modalidad que él mismo entrena.
A pesar de no poder caminar. Morente es una persona notablemente independiente. Lo ha conseguido a través de su propio carácter, personalidad y aceptación de una realidad que le ha facilitado el proceso de adaptación a vivir en una silla de ruedas. Desde ahí, mira el mundo con los ojos de alguien que celebra «mi libertad sobre ruedas«.
La silla de ruedas no es el problema
La vida de Álex Morente le permite estar plenamente seguro y ser consciente de que, en las personas con discapacidad, la silla de ruedas no supone ningún inconveniente o limitación todo lo contrario; el verdadero problema «es la mirada» que va dirigida hacia este colectivo.
«Muchas veces, cuando alguien ve una silla de ruedas, deja de ver a la persona», explica Morente en sus redes sociales, donde ha querido reconocer la ‘labor’ y la facilidad que otorga este accesorio a la vida de personas con movilidad reducida.
Así, él ha vivido situaciones de este calibre, en las que «sin conocerte, sin preguntarte, sin escucharte, te colocan en la categoría de ‘menos capaces‘, ‘menos independientes‘, ‘menos preparados‘, ‘menos válidos‘». Pero Álex responde: «Mi silla no me limita; me da libertad, me permite trabajar, relacionarme, decidir y estar«.

En esta misma línea, este joven con parálisis cerebral detalla que lo que verdaderamente pesa no son las ruedas de la silla, sino «los prejuicios» de quienes carecen de respeto, empatía y de un mínimo de comprensión: «Cuando la sociedad decide de antemano lo que cree que puedes hacer, te obliga constantemente a demostrar que está equivocada«.
Morente no necesita ni quiere compasión. Tampoco lástima. Sólo reivindica «una mirada que entienda que capacidad y discapacidad no son opuestos» y que su libertad, como la de tantas personas que hacen uso de la silla de ruedas, se encuentra sobre dos ruedas que le facilitan la autonomía, independencia y calidad de vida.
«Tú caminas y yo ruedo»
Desde su rol de persona con discapacidad y usuaria de silla de ruedas, Álex Morente Avilés no esconde que el proceso de aceptación sea complejo. Pero hizo ‘click’: «Después de mucha terapia y autoconocimiento, acepté que le hecho de ir en silla de ruedas no me iba a parar para hacer nada».
El hecho de ir en silla de ruedas no le ha robado a Morente sus ambiciones, sueños o proyectos; tampoco sus preocupaciones ni las ganas de practicar deporte, que lo hace mediante el CrossFit adaptado, una de las modalidades más duras que existen. La única diferencia es que «tu caminas y yo ruedo«.
Con residencia en Pineda de Mar (Barcelona), Álex quiere seguir reivindicando los derechos de las personas con discapacidad y que forman parte del colectivo de la movilidad reducida, tanto en el ámbito laboral, social y desde el punto de vista de la accesibilidad: «Es todo un reto movernos por las ciudades«, lamenta.
Finalmente, confirma que su parálisis cerebral nunca le supuesto un impedimento y habla en términos genéricos sobre la discapacidad: «Nuestras limitaciones se encuentran sobre todo en los estereotipos y las etiquetas sociales; ir con silla de ruedas no me define, soy mucho más que eso. He tenido una vida plena.




