Ante el enésimo uso irregular de plazas PMR -Personas de Movilidad Reducida-, Rafael Fuentes, un joven usuario de silla de ruedas, ha compartido una reflexión para tratar de frenar esos comportamientos y recordar que «la discapacidad más grande es la falta de conciencia«.
Así, con la rotundidad de esta afirmación, Fuentes trata de poner el foco en la empatía y en el respeto hacia las personas con discapacidad, un colectivo que se siente vulnerable ante este tipo de prácticas. Las plazas de aparcamiento PMR no son un privilegio, sino un derecho y una necesidad.
Por ello, motivado por los conductores que estacionan ilegalmente en estos espacios, Rafael indica que «no quiero señalar a nadie, solo invitar a reflexionar«. Apuesta por fomentar la conciencia social alrededor de esta problemática y establecer el respeto como lenguaje universal.
Despertar conciencia sobre personas con discapacidad
«Qué suerte poder andar y no saber valorarlo». Esa es una de las frases que se leen en una de las pegatinas que Rafael Fuentes ha depositado en vehículos estacionados en plazas PMR de forma irregular, sin la correspondiente tarjeta de discapacidad.
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Este comportamiento por el que se ha decantado Fuentes está alejado del enfado y de las críticas; él, desde su papel de usuario de silla de ruedas, aboga por «concienciar no desde el odio ni desde el castigo, sino desde el amor y la empatía«.
No obstante, como integrante de personas con movilidad reducida, Rafael debe hacer uso de este tipo de plazas por mera necesidad, por lo que, en ocasiones, la impotencia y la frustración también hacen acto de presencia ante quienes estacionan en zonas exclusivas para usuarios de tarjeta azul.
Del mismo modo, el tiempo y la experiencia ante este tipo de situaciones motiva a Rafael a estimar que «cada vez estoy más convencido de que las multas pueden ayudar, pero no siempre consiguen despertar conciencia». Y ese es su objetivo: sensibilizar sobre la importancia que tienen las plazas PMR para personas con discapacidad.
Por tanto, convencido de que «el amor y la empatía llegarán siempre más lejos que la rabia y el castigo«, Rafael Fuentes, un joven andaluz con discapacidad, ha compartido la manera en la que pretende poner fin al enésimo uso irregular de estos espacios de aparcamiento. Ojalá su medida sea efectiva.
El problema no es sólo aparcar
Para cambiar de conducta, en primer lugar, se debe cambiar de intenciones, de pensamiento y tener información sobre la irregularidad que se está cometiendo. Rafael Fuentes, en una de sus etiquetas, asevera que «el problema no es sólo aparcar aquí, es no ser capaz de ponerse en la vida del otro«.
Así mismo, en lugar de una queja, Rafael ha decidido dejar una importante reflexión: «El día que consigamos ponernos en el lugar de la otra persona, empezaremos a construir una humanidad más empática«. Esa debe ser la meta.
Como conclusión, Rafael Fuentes pretende esquivar el señalamiento y los enfados ante quienes aparcan en plazas PMR; él, como persona con discapacidad, pretende normalizar esta condición y cambiar la mirada social desde la bondad, la información y el respeto.




