Marina Alaminos, abogada, ha desvelado el caso de un trabajador que ha logrado el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total por la vía judicial. Todo ello, tras el rechazo inicial por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
En este sentido, Marina Alaminos consiguió desmontar los argumentos del INSS en el juicio, por lo que la jueza terminó dando la razón a la parte demandante. Así, este trabajador ha adquirido el derecho a percibir una pensión de incapacidad permanente total.
El INSS confundió su profesión habitual
Gonzalo llevaba varios años trabajando como mozo de almacén. La mayor parte de su jornada laboral la pasaba caminando y de pie, realizando actividades que requerían de una importante exigencia física. Sin embargo, con el paso del tiempo, su espalda comenzó a darle problemas.
Al respecto, Marina Alaminos explica que «las pruebas mostraron varias hernias discales y una importante afectación lumbar«. Además, añade que «cada vez le costaba más cargar peso, agacharse o permanecer mucho tiempo de pie».
Frente a esta situación, la empresa decidió adaptar su puesto de trabajo y asignarles las tareas administrativas más ligeras. Es decir, gestionar documentación, registrar pedidos o realizar tareas sentado. Su situación siguió empeorando y ni siquiera esas adaptaciones fueron suficientes.
Gonzalo no tuvo más remedio que coger la baja médica por incapacidad temporal. Cuando llegó el momento de que el INSS analizara su expediente, le rechazaron el reconocimiento de una incapacidad permanente en cualquier grado. Uno de los problemas fue que en el INSS solo se fijaron en las últimas funciones que venía realizando en su puesto de trabajo.
Los profesionales del Instituto Nacional de la Seguridad Social valoraron la profesión habitual de Gonzalo como ‘auxiliar administrativo de almacén’, y no como ‘mozo de almacén’. Sobre ello, la abogada Marina Alaminos indica que «habían tomado como referencia precisamente las funciones más ligeras a las que había sido destinado por sus problemas de salud».
Alaminos desmontó al INSS en el juicio de incapacidad permanente
Frente a la denegación de incapacidad permanente por parte del INSS, Gonzalo se puso en contacto con la abogada Marina Alaminos para que analizara su caso. Rápidamente detectó que la Seguridad Social había cometido un error a la hora de valorar su profesión habitual.
«Teníamos claro que debíamos demostrar que las limitaciones que padecía eran incompatibles con su verdadera profesión como mozo de almacén», manifiesta Marina Alaminos en relación al caso de Gonzalo.
Marina Alaminos presentó una Reclamación Previa por la vía administrativa describiendo cuáles habían sido sus verdaderas funciones laborales durante años y explicó el motivo por el que se había producido un cambio de tareas. Además, también defendió que las adaptaciones en su puesto de trabajo se habían producido, precisamente, como consecuencia de sus limitaciones. A pesar de ello, el INSS mantuvo su decisión inicial.
No quedaba más remedio que acudir a la vía judicial para seguir luchando por la pensión de incapacidad permanente. En el juicio, Alaminos desmontó al INSS y demostró que «aquellas funciones administrativas solo habían sido una adaptación temporal». Es decir, que su profesión habitual real era la de mozo de almacén.
Finalmente, la jueza del caso dio la razón a la parte demandante, reconociendo el derecho de Gonzalo a cobrar una pensión de incapacidad permanente total para su profesión habitual. La resolución judicial determinó que este trabajador presentaba limitaciones para seguir desempeñando su profesión como mozo de almacén.