Esther, con 47 años, pierde su incapacidad permanente total por iniciar una actividad laboral compatible: «El INSS le quitó la pensión por estar trabajando»

Esther llevaba más de 20 años trabajando como auxiliar de enfermería en una residencia de personas mayores. Sin embargo, comenzó a desarrollar graves problemas lumbares, con hernias discales, radiculopatía y dolor crónico. Por todo ello, el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) terminó reconociéndole una incapacidad permanente total para su profesión habitual.

Las limitaciones físicas eran evidentes, por lo que le impedían desarrollar con normalidad su profesión de auxiliar de enfermería en una residencia de personas mayores. Después de un largo periodo de baja médica, el INSS le concedió el derecho a cobrar una incapacidad permanente total.

El INSS le retiró la incapacidad permanente total por trabajar

Una de las principales características de una incapacidad permanente total es que permite compatibilizar la pensión con otras actividades laborales, siempre que las funciones del nuevo trabajo no entren en conflicto con las limitaciones que originaron el derecho a la pensión de incapacidad.

Tras recibir el reconocimiento de la incapacidad permanente total, Esther tenía ganas de poder seguir trabajando en un empleo compatible con su nueva situación. Un tiempo después de obtener la incapacidad laboral permanente total, esta ciudadana encontró un nuevo trabajo como auxiliar administrativa en la recepción de un centro de salud.

Se trata de un empleo con unas exigencias físicas muy diferentes con respecto al de auxiliar de enfermería. Las principales funciones de su nuevo trabajo se basan en atender a los pacientes, gestionar citas médicas, responder a llamadas y realizar tareas administrativas.

A pesar de la compatibilidad aparente entre su pensión de incapacidad permanente total y su nuevo trabajo, el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) citó a Esther un tiempo después para revisar su incapacidad permanente.

Tras la revisión, esta ciudadana recibió una resolución del INSS en la que se informaba que le habían retirado el derecho a seguir cobrando la pensión de incapacidad permanente total. Consideraban que Esther había experimentado una mejoría que le permitía volver a trabajar.

En relación a esta resolución, la abogada Marina Alaminos indica que «entre los argumentos que utilizaba el INSS se encontraba que actualmente se encontraba trabajando en un centro sanitario». Es decir, el INSS la estaba penalizando por haber encontrado un trabajo compatible con sus limitaciones.

Ha logrado recuperar su pensión en los juzgados

Frente a esta decisión del INSS, Esther acudió al despacho de la abogada Marina Alaminos para que estudiara su caso y la posibilidad de recuperar la pensión de incapacidad permanente total.

Tras analizar sus informes médicos, la resolución del INSS y todo el caso, Alaminos detectó algo clave: «El INSS estaba utilizando su nuevo trabajo como argumento para cuestionar una incapacidad que se le había reconocido para otra profesión».

Marina Alaminos presentó una Reclamación Previa por la vía administrativa. A pesar de ello, el INSS mantuvo su decisión de retirar la pensión de incapacidad permanente total a esta trabajadora. Aún quedaba la vía judicial como última opción.

En este sentido, la mencionada abogada explica que «en el juicio conseguimos demostrar que Esther seguía presentando las limitaciones que habían motivado el reconocimiento de la incapacidad permanente total». Además, también acreditó que «su nuevo trabajo como auxiliar administrativa no exigía las mismas capacidades físicas que su profesión habitual».

La sentencia dio la razón a los argumentos expuestos por la parte demandante y condenó al INSS a restablecer la pensión de incapacidad permanente total para Esther. Por lo tanto, podía continuar trabajando en su nuevo trabajo y mantener la pensión de incapacidad total.