Quien acredite 35 años cotizados y quiera retirarse este año tendrá que esperar hasta los 66 años y 10 meses, la edad ordinaria de jubilación fijada para 2026. A los 65 años solo acceden quienes suman 38 años y 3 meses o más de cotización, un umbral que esos 35 años no alcanzan. Tampoco habrá pensión completa: le corresponde el 96,58% de la base reguladora, porque la escala de la Seguridad Social solo llega al 100% con 36 años y 6 meses.
Cabe recordar que el calendario sigue apretándose. En 2027 el listón sube y quien no acredite 38 años y 6 meses cotizados deberá esperar a los 67 años, mientras que el 100% de la base reguladora exigirá 37 años.
Cuánto se cobra: el 96,58% de la base reguladora
El porcentaje arranca en el 50% con 15 años cotizados, el mínimo para tener derecho a pensión contributiva. Desde ahí sube mes a mes: un 0,21% por cada uno de los 49 primeros meses adicionales y un 0,19% por cada uno de los 209 siguientes.
Es decir, los 35 años suman 240 meses sobre el mínimo: 49 al 0,21% (10,29%) y 191 al 0,19% (36,29%). Sobre una base reguladora de 2.000 euros, ese 3,42% que falta supone unos 68 euros menos al mes en 14 pagas.
Anticipada voluntaria: 64 años y 10 meses
Los 35 años son justo el mínimo que exige esta modalidad, que permite adelantar el retiro 24 meses. Sus requisitos son tres:
- 35 años cotizados, de los cuales dos dentro de los últimos 15 años.
- Tener al menos 64 años y 10 meses en 2026.
- Que la pensión ya recortada supere la pensión mínima que correspondería a los 65 años.
Ese último punto es el que más solicitudes tumba, tal y como recogen las claves de la jubilación anticipada en España.
Involuntaria: hasta 62 años y 10 meses
Si la salida no es voluntaria, el margen se amplía a 48 meses y basta con 33 años cotizados. En cambio, se exige figurar como demandante de empleo seis meses antes y que el cese responda a una causa objetiva: un despido colectivo, un ERE, un despido objetivo o una extinción por fuerza mayor.
Ambas vías aplican coeficientes reductores permanentes que llegan al 21% en la voluntaria y al 30% en la involuntaria.
El recorte no desaparece al cumplir la edad ordinaria: acompaña al pensionista de por vida y se arrastra a la viudedad.
A pesar de ello, la anticipada involuntaria continúa siendo la salida de miles de mayores de 60 años expulsados del mercado laboral. Con todo, un solo mes de cotización puede mover el porcentaje aplicable, así que conviene pedir el informe de vida laboral y una simulación oficial antes de firmar cualquier baja.




