El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) deniega el reconocimiento de cualquier grado de incapacidad permanente a Javier, un trabajador que ejercía como informático. Todo ello, a pesar de que el informe médico de síntesis recogía limitaciones graves.
Este caso de Javier ha sido expuesto por la abogada Marina Alaminos (@marinaalaminos) a través de su cuenta oficial de Instagram. Pone de manifiesto las dificultades que enfrentan muchos trabajadores para obtener la pensión de incapacidad permanente por la vía administrativa.
El INSS le deniega la incapacidad permanente con limitaciones graves
Tal y como hemos comentado previamente, Javier trabaja como informático. Se trata de un empleo que exige concentración constante, memoria, capacidad para resolver problemas y mantener la mente activa durante la jornada.
Sin embargo, su estado de salud comenzó a empeorar progresivamente, hasta llegar a presentar el siguiente cuadro clínico:
- Depresión mayor.
- Estrés postraumático.
- Inestabilidad emocional.
- Fibromialgia.
Debido a esta situación, Javier tuvo varios ingresos hospitalarios y su deterioro psicológico cada vez era más evidente. Por ello, inició una baja laboral por incapacidad temporal.
En este sentido, el propio INSS abrió un expediente de incapacidad permanente al trabajador tras un largo periodo en situación de baja laboral. Pasó el Tribunal Médico con la esperanza de encontrar una protección económica y obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente.
Sin embargo, la resolución del INSS fue clara y denegó el reconocimiento de cualquier grado de incapacidad permanente. Todo ello, a pesar de que el informe médico de síntesis emitido por los profesionales del Tribunal Médico recogían limitaciones graves.
Incapacidad permanente absoluta el los juzgados
Debido a la delicada situación en la que se encontraba, Javier se puso en contacto con la abogada Marina Alaminos para que analizar su caso. Entonces, esta letrada solicitó al trabajador sus informes médicos, su historial clínico, la resolución del INSS y el informe médico de síntesis.
Al respecto, Alaminos explica que «el propio informe describía limitaciones importantes. Limitaciones que encajaban con una incapacidad permanente». Además, añade que «tuve claro que Javier no solo no podía volver a su trabajo como informático, sino que su estado psicológico le impedía mantener cualquier actividad laboral con normalidad».
Frente a ello, la abogada Marina Alaminos presentó un recurso de Reclamación Previa por la vía administrativa ante el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social). No obstante, la Seguridad Social volvió a rechazar el reconocimiento de la incapacidad.
A pesar del nuevo varapalo, esta abogada especialista en la materia tenía claro que Javier cumplía con los requisitos para obtener una incapacidad permanente absoluta o, al menos, una incapacidad permanente total. Por ello, presentó una demanda judicial contra el INSS.
«En el juicio defendimos que Javier no podía trabajar con normalidad. No podía mantener la concentración, asumir responsabilidades o rendir de forma estable. Su enfermedad afectaba a cualquier profesión», defiende Marina Alaminos.
El Juez terminó reconociéndole el derecho a cobrar una pensión de incapacidad permanente absoluta, con una cuantía equivalente al 100% de su base reguladora. Finalmente, Alaminos argumenta que «el Juez vio la gravedad del cuadro clínico y la contradicción de la resolución del INSS con el Informe Médico de Síntesis».




