Un trabajador ha obtenido el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta después de 15 años con una incapacidad permanente total. Para subir su grado de incapacidad ha necesitado acudir a la vía judicial, ya que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) se negaba a ello.
Este es el caso de Manuel, un ciudadano que consiguió una incapacidad permanente total cuando trabajaba como técnico de mantenimiento de embarcaciones. Tras lograr la incapacidad laboral permanente, este ciudadano inició un nuevo trabajo compatible con su situación y comenzó una nueva vida.
Aumento del grado tras 15 años con una incapacidad permanente total
En concreto, este trabajador presentaba un cuadro clínico marcado por la enfermedad de Crohn. A pesar de que obtuvo una incapacidad laboral permanente total y que inició un nuevo trabajo, su enfermedad nunca desapareció.
Marina Alaminos, abogada que ha llevado el caso de este trabajador y que ha expuesto su caso a través de redes sociales (@marinaalaminos), explica que «la enfermedad de Crohn empezó a provocar brotes cada vez más frecuentes, dolor abdominal, diarreas e inflamación».
Además, también aparecieron nuevos problemas de salud como dolor en la espalda, dolor en las rodillas, dolor en las manos y dolor en las caderas. «Y también una depresión que hacía más difícil afrontar cada día», expone Alaminos.
Después de un tiempo aguantando esta situación, su cuerpo ya no podía más. Por ello, decidió solicitar una nueva baja laboral por incapacidad temporal. Después del periodo de baja, el propio Instituto Nacional de la Seguridad Social revisó la situación de Manuel.
Sin embargo, en este caso, el INSS le volvió a reconocer una incapacidad permanente total. En esta ocasión por la nueva profesión que estaba desempeñando desde que le concedieron la anterior incapacidad laboral permanente total.
Necesitó acudir a la vía judicial
Ante la situación en la que se encontraba, Manuel se puso en contacto con el despacho de la abogada Marina Alaminos. Tras analizar su caso, esta abogada especialista en incapacidad laboral tenía claro que «su estado de salud había empeorado de forma evidente y ya no podía desempeñar ninguna profesión».
Marina Alaminos presentó una Reclamación Previa ante el INSS alegando que Manuel había empeorado. Al respecto, argumenta que «demostramos que el problema no era solo la enfermedad de Crohn, sino el conjunto de todas las limitaciones que sufría».
A pesar de ello, el INSS rechazó la Reclamación Previa y mantuvo su decisión de reconocer la incapacidad permanente total al trabajador. Frente a esta tesitura, Alaminos decidió llevar el caso a la vía judicial.
«En el juicio defendimos algo muy sencillo: No era una sola enfermedad. Era un conjunto de patologías físicas y psicológicas que hacían imposible mantener cualquier actividad laboral con normalidad», manifiesta Marina Alaminos.
Finalmente, el Juez acabó dando la razón a la parte demandante y comprendió que la situación de Manuel ya no era la misma que hace 15 años, cuando obtuvo el reconocimiento de la incapacidad permanente total. En este sentido, reconoció a este trabajador el derecho a una incapacidad permanente absoluta con sentencia firme.




