Cuando en el periodo que sirve para calcular la pensión aparecen meses sin obligación de cotizar, la Seguridad Social los rellena con cotizaciones ficticias. El mecanismo se llama integración de lagunas y lo regula el artículo 209.1.b) de la Ley General de la Seguridad Social: las primeras 48 mensualidades se cubren con la base mínima de cotización y el resto, solo con el 50% de esa base mínima. En 2026 la base mínima de referencia es de 1.424,40 euros al mes, según la orden de cotización vigente.
Cómo funciona el relleno de los huecos
La base reguladora de la jubilación se obtiene sumando las bases de cotización de los últimos años y dividiéndolas entre el divisor que corresponda. Si en ese tramo hay meses en blanco —desempleo sin prestación, excedencias no cotizadas, periodos de inactividad—, esos meses no se descartan: se computan con un valor asignado por ley.
Es decir, el hueco no vale cero, pero tampoco vale lo que el trabajador cotizaba realmente. De ahí que una carrera con lagunas rebaje la media aunque el resto de los años tengan bases altas. Y el efecto se agrava a partir del mes 49, cuando cada laguna aporta solo 712,20 euros de referencia en 2026.
La regla reforzada por las interrupciones ligadas al cuidado
La reforma de pensiones de 2023 introdujo una integración más favorable para las lagunas asociadas a la maternidad: los 60 primeros meses se cubren con el 100% de la base mínima y los 24 siguientes con el 80%, antes de caer al 50%. La mejora se pensó como una medida correctora de la brecha de género en las pensiones.
El motivo es estadístico: las interrupciones de carrera por cuidados, las excedencias y el trabajo a tiempo parcial se concentran de forma muy desigual. Una laguna de dos años a los treinta y pocos años arrastra el cálculo de una pensión que se cobrará tres décadas después.
Quiénes se quedan fuera del mecanismo
La integración de lagunas no se aplica a los trabajadores autónomos, salvo en los periodos amparados por la prestación por cese de actividad y con un límite. Es una de las diferencias más costosas entre el Régimen General y el RETA, y explica que muchos autónomos con parones prolongados vean una base reguladora sensiblemente menor.
En el trabajo a tiempo parcial, en cambio, la reforma equiparó el tratamiento: los huecos se integran con la base mínima aplicable a la jornada completa, sin la reducción proporcional que antes penalizaba a estas carreras.
Qué se puede hacer para tapar los huecos
Antes de jubilarse conviene pedir el informe de vida laboral y las bases de cotización de los últimos años para localizar los meses en blanco y saber si caen dentro del periodo de cómputo. Solo los que quedan dentro afectan al cálculo.
Para los huecos futuros existe la posibilidad de suscribir un convenio especial con la Seguridad Social para seguir sumando cotización sin trabajar. Y quienes atienden a un familiar en situación de dependencia deben comprobar que el convenio de cuidadores está en vigor, porque esa cotización la abona íntegramente el IMSERSO y evita generar nuevas lagunas.
La integración de lagunas es, en definitiva, una red de seguridad que amortigua el golpe pero no lo elimina. Cuanto antes se detecte un hueco, más margen queda para compensarlo.
Fuente: Texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, artículo 209 (BOE).




