La semana del 27 de julio al 2 de agosto llega con un calendario apretado para los más de 70 millones de personas que dependen de la Administración del Seguro Social (SSA). El único desembolso cae el viernes 31 de julio y corresponde a la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI).
¿Quiénes lo reciben? Adultos de 65 años o más, personas ciegas y personas con alguna discapacidad que tengan ingresos y recursos limitados. También entran los menores con discapacidades severas cuyas familias cumplen con los topes económicos, y quienes cobran SSI y Seguro Social a la vez, lo que se conoce como beneficio concurrente. A diferencia de la jubilación, el SSI no exige historial de trabajo.
No es un cheque extra. Como el 1 de agosto cae sábado, la SSA aplica su regla de siempre: si el primero del mes cae fin de semana o feriado federal, el depósito se adelanta al último día laborable. Por eso hubo dos pagos de SSI en julio —el 1 y el 31— y ninguno en agosto. El próximo llega el martes 1 de septiembre, así que hay que estirar el presupuesto.
Los jubilados, sobrevivientes y beneficiarios por incapacidad (SSDI) quedan fuera esta semana: el miércoles 29 es el quinto miércoles y la agencia solo paga el segundo, tercero y cuarto, según la fecha de nacimiento. El próximo turno es el lunes 3 de agosto, para quienes reciben beneficios desde antes de mayo de 1997; luego el 12, el 19 y el 26.
Tras el COLA de 2.8%, el máximo federal del SSI en 2026 es $994 al mes por persona y $1,491 por pareja elegible. Si el depósito no aparece, la SSA pide esperar tres días laborables antes de reclamar.




