El Tribunal Superior de Justicia de Islas Baleares (TSJIB) ha confirmado el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta a una trabajadora de más de 50 años de edad. La situación de incapacidad permanente absoluta deriva de una enfermedad que le impide estar en contacto con productos químicos.
La incapacidad permanente absoluta se reconoce a un trabajador en España cuando presenta limitaciones para desarrollar cualquier profesión u oficio. Además, implica el derecho a percibir una cuantía del 100% de la base reguladora en la correspondiente pensión.
Incapacidad permanente absoluta de 1.360 euros
En este caso, la Sala del Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha reconocido a esta trabajadora una incapacidad permanente absoluta con derecho a una pensión equivalente al 100% de su base reguladora, basada en 1.360 euros. Además, percibirá la pensión de incapacidad absoluta con efectos retroactivos desde el mes de octubre de 2023.
El Juzgado de lo Social Número 2 de Palma reconoció la incapacidad permanente en primera instancia a esta trabajadora. En aquel entonces, esta mujer tenía 50 años y presentaba el siguiente cuadro clínico:
- Fibromialgia.
- Fatiga crónica.
- Trastorno adaptativo con sintomatología ansiosa.
Teniendo en cuenta esta situación, en primera instancia se le reconoció la incapacidad permanente absoluta a esta mujer al presentar limitaciones para realizar actividades que requieran esfuerzo físico.
Además, también presentaba un cuadro de hipersensibilidad ambiental. Esta situación le impide directamente el contacto con productos químicos e irritantes. Hablamos de elementos como productos de limpieza o fragancias sintéticas; así como humos reactivos, hidrocarburos y ambientales.
El INSS presentó un recurso ante la sentencia de instancia
Inicialmente, esta trabajadora consiguió el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente absoluta a través de una sentencia dictada por el juzgado de lo Social Número 2 de Palma. Ante este fallo judicial, el Instituto Nacional de la Seguridad Social decidió presentar una reclamación.
Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha rechazado el recurso presentado por la Seguridad Social y ha confirmado la pensión de incapacidad permanente absoluta para esta trabajadora. Eso sí, aún cabe un recurso de casación ante el Tribunal Supremo si así lo consideran oportuno desde el INSS.
En cualquier caso, los magistrados del TSJIB han ratificado el cuadro clínico acreditado por la trabajadora y las limitaciones funcionales que presenta para desarrollar cualquier actividad laboral. Igualmente, han otorgado prevalencia al informe pericial de la parte demandante y al historial médico sobre el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) del INSS.
Después de varios años de lucha, esta trabajadora ha logrado el reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta que le corresponde, con derecho a percibir una pensión mensual de 1.360 euros. El INSS le denegó la incapacidad e incluso presentó un recurso frente a la sentencia del Juzgado de lo Social.
Este caso vuelve a poner sobre la palestra las dificultades que encuentran muchos ciudadanos en España para obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta. A pesar del criterio de la Seguridad Social, el Tribunal Superior de Justicia de Islas Baleares ha determinado que esta ciudadana tiene derecho al cobro de una incapacidad laboral permanente absoluta.











