Víctor Arpa, abogado profesional de ‘ARPA Legal’, ha expuesto el caso de un trabajador al que la Seguridad Social le denegó la incapacidad permanente en primera instancia, aunque luego rectificó su propia decisión.
Este caso demuestra que, en ocasiones, es posible obtener la incapacidad permanente antes de llegar a juicio, incluso habiendo recibido una denegación inicial por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Eso sí, cada caso debe analizarse de forma particular.
La Seguridad Social rectifica su propia decisión
El trabajador de este caso específico trabajaba como camionero. Así, Víctor Arpa explica que tenía problemas de visión y había perdido fuerza y movilidad en la mano. Su empresa lo despidió debido a que el servicio de prevención lo declaró no apto para trabajar.
A pesar de todo ello, el INSS le denegó la solicitud de incapacidad permanente. Respecto a esta situación, Arpa aclara a los ciudadanos que «una denegación no siempre es el final. Lo importante es demostrar cómo tus limitaciones afectan de verdad a tu trabajo».
Ante la negativa inicial de la Seguridad Social, este trabajador puso su caso en manos del abogado Víctor Arpa para que estudiara las posibles vías de reclamación y las posibilidades de obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente.
Muchas personas creen que tras la primera denegación del INSS a una solicitud de incapacidad permanente, la única opción que queda es la vía judicial. Sin embargo, antes es posible presentar un recurso por la vía administrativa denominada Reclamación Previa.
Reclamación Previa para evitar la vía judicial
Víctor Arpa afirma que «presentamos una reclamación previa bien enfocada y ahora el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha rectificado: le reconocerán una incapacidad permanente total sin necesidad de llegar a juicio».
Ver esta publicación en Instagram
Un juicio contra el INSS puede resultar complejo e incluso alargarse en el tiempo durante años. Por eso, es importante intentar evitar la vía judicial desde el inicio del procedimiento de solicitud de incapacidad permanente.
Contar con el asesoramiento de una abogado especialista en la materia puede ayudar a evitar errores y a potenciar las posibilidad de obtener el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente por la vía administrativa.
En relación al caso de este trabajador, Arpa comenta que «explicamos cómo sus problemas de salud afectaban a las tareas concretas de su profesión y por qué no podía conducir con seguridad. No siempre se consigue por esta vía, pero una denegación no significa que tengas que rendirte».
Debido a esta Reclamación Previa, la propia Seguridad Social ha rectificado su decisión inicial y reconocerá al trabajador una incapacidad permanente total para su profesión habitual. Por tanto, el ciudadano ha logrado la pensión de incapacidad sin necesidad de llegar a juicio.
El reconocimiento de una incapacidad permanente total implica, por lo general, el derecho a cobrar una pensión con una cuantía equivalente al 55% de su base reguladora. Además, esta pensión es compatible con el desarrollo de otras actividades laborales cuyas funciones no entren en conflicto con las limitaciones que han originado el derecho a la incapacidad.