Una firma de gran tamaño «refleja confianza y seguridad en ti mismo». Es la interpretación que hace la grafóloga y perito calígrafa Emma Iglesias, conocida en TikTok e Instagram como @emmagraphia, según recogió el diario ABC en febrero de 2025. Iglesias atribuye también un significado a las rúbricas sencillas, a las muy adornadas y a las que no se pueden leer. Sin embargo, la investigación científica no respalda que la grafología permita conocer la personalidad de nadie.
Qué significa cada tipo de firma, según la grafóloga
Fuentes presentan a Iglesias como especialista en peritaje caligráfico judicial y en psicodiagnóstico gráfico infantil. En sus redes sociales suele compartir pistas sobre lo que, a su juicio, deja ver la manera de firmar.
Estas son las cuatro lecturas que propone:
- Firma muy grande: «refleja confianza y seguridad en ti mismo».
- Firma que no se entiende: «indica que prefieres mantener tu vida personal en privado».
- Firma muy sencilla, con un nombre que se lee sin esfuerzo: «muestra que eres directo y no te gustan las complicaciones».
- Firma cargada de adornos: «revela que te importa la impresión que causas en los demás».
Es decir, la experta relaciona el tamaño, la claridad y la decoración del trazo con la forma en la que alguien se muestra ante los demás.
La letra también forma parte de su análisis
Iglesias aplica el mismo razonamiento a la escritura del día a día. Asocia la letra grande con la confianza, mientras que la pequeña, sostiene, «muestra concentración».
Asimismo, vincula la inclinación hacia la derecha con la extroversión. Por el contrario, a quienes inclinan la letra hacia el lado opuesto les dice que «tiendes a ser reservado».
La forma de cada trazo también cuenta en su lectura: las letras redondeadas «reflejan creatividad» y las puntiagudas «denotan energía y acción». A quienes dejan mucho aire entre palabras, añade, les atribuye necesidad de «libertad».
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Lo que dice la ciencia sobre la grafología
Cabe recordar que el propio ABC califica esta disciplina de pseudociencia. Un metaanálisis de Geoffrey Dean sobre unos 200 estudios, incluido en el libro The Write Stuff (1992), concluyó que los grafólogos no habían demostrado validez ni fiabilidad para predecir la personalidad, las aptitudes o el rendimiento laboral, según recoge la enciclopedia Wikipedia.
En la misma línea, la British Psychological Society sitúa la grafología al nivel de la astrología y les asigna a ambas una validez nula, de acuerdo con la información publicada por la BBC en 2005.
A pesar de ello, ABC señala que estos análisis se han utilizado tanto en investigaciones policiales como en la selección de personal. Un trabajo publicado en 2001 en la revista SAM Advanced Management Journal apuntó que el principal motivo para no emplearla en las contrataciones es que no hay pruebas de un vínculo directo entre el análisis de la escritura y el desempeño en el trabajo.
Con todo, la evidencia científica disponible no avala este tipo de lecturas, de modo que una firma, por sí sola, no permite saber cómo es quien la estampa.