Lidl comercializa una máquina de cubitos de hielo Silvercrest Kitchen Tools de 105 W por 62,99 euros capaz de fabricar nueve cubitos grandes en nueve minutos y hasta 12 kilos de hielo al día, según la ficha del producto publicada por la propia cadena en su tienda online. El aparato no requiere conexión a la red de agua: basta con enchufarlo a la corriente y mantener lleno su depósito, de modo que sustituye tanto a las cubiteras clásicas como a las bolsas de hielo del supermercado.
Cabe recordar que el precio y la disponibilidad de los artículos de bazar pueden variar según la campaña y el stock de cada tienda, por lo que conviene consultar la ficha antes de desplazarse.
Nueve cubitos en nueve minutos: los tiempos de la máquina
El principal argumento del aparato es la velocidad. Frente a las horas que tarda en congelarse el agua de una cubitera convencional, la máquina completa un ciclo en menos de diez minutos. Estos son los datos que ofrece el fabricante:
- Nueve cubitos grandes en nueve minutos.
- Nueve cubitos pequeños en siete minutos.
- Producción máxima de 12 kilos de hielo en 24 horas.
Es decir, con un uso continuado la máquina permite generar una reserva que difícilmente se alcanza con cubiteras, y evita el problema habitual de los meses de calor: quedarse sin hielo justo cuando más se necesita.

Sin obras ni fontanería: solo un enchufe y agua en el depósito
A diferencia de los sistemas integrados en frigoríficos, este modelo no necesita instalación ni acometida de agua. El usuario llena el depósito manualmente y selecciona los parámetros desde el panel de control situado en la parte superior del aparato.
El equipo incluye una cesta para trasladar el hielo al congelador —lo que permite acumular producción— y una pala para servirlo sin tocarlo con las manos. Su diseño compacto está pensado para encajar en cualquier rincón de la encimera, un detalle relevante en cocinas pequeñas.
Autolimpieza para evitar la cal y los sabores extraños
Uno de los inconvenientes clásicos de este tipo de máquinas es que el hielo termina adquiriendo olores o sabores tras semanas de uso. Para evitarlo, el modelo incorpora un sistema de autolimpieza que, según el fabricante, también previene la acumulación de cal en los conductos, un aspecto especialmente importante en zonas con aguas duras.
Asimismo, el mantenimiento periódico alarga la vida útil del circuito y mantiene la calidad del hielo, algo que conviene tener en cuenta antes de decidirse entre este tipo de electrodoméstico y las opciones tradicionales de congelador.
Una compra estacional con más recorrido del que parece
El hielo es uno de los productos que antes se agota en los supermercados durante el verano, y su compra recurrente en bolsas termina sumando en la cesta. Con un desembolso único de 62,99 euros, el aparato se plantea como alternativa para quienes consumen bebidas frías a diario o reciben visitas con frecuencia.
Con todo, se trata de un artículo de bazar sujeto a campaña, por lo que su presencia en tienda física y online no está garantizada de forma permanente.




