El término ‘parálisis cerebral‘ engloba un conjunto de afectaciones que comparten una característica fundamental: el daño cerebral que afecta la función motora. A pesar de no tener cura -no es una enfermedad-, la atención integral de estas personas es esencial para que puedan gozar de una vida plena.
En esta línea, la Fundación ‘Nipace’ (@nipace) se ha perfilado como una entidad de referencia a nivel nacional a internacional para dotar de la mejor calidad de vida a personas con parálisis cerebral, especialmente en niños y jóvenes: «Nuestro sueño es dar un paso por primera vez en sus vidas y ayudarles a alcanzar la máxima independencia posible«, defienden desde la entidad.
Precisamente, la autonomía y la independencia son dos metas a las que aspiran llegar las personas que presentan algún tipo de discapacidad, en función de sus características, lesiones y condiciones. Para ello, la Fundación ‘Nipace’ trabaja en ofrecer «procesos de atención integral a niños y jóvenes con parálisis cerebral y trastornos neuromotores».
Mejorar la vida de niños con parálisis cerebral
La parálisis cerebral, de acuerdo con la Fundación se define como «un trastorno global de la persona, consistente en un desorden permanente y no inmutable del tono, la postura y el movimiento, debido a una lesión no progresiva en el cerebro antes de que su desarrollo y crecimiento sean completados».
Igualmente, esta condición puede «generar alteración de otras funciones superiores o interferir en el desarrollo del Sistema Nervioso Central». Es una lesión de carácter «irreversible y persiste a lo largo de toda la vida«, por lo que «el daño neurológico no aumenta ni disminuye, pero las consecuencias pueden cambiar hacia la mejoría o hacia el empeoramiento».
En esta línea, ‘Raquelilla‘, una niña que nació con parálisis cerebral, es el motor por el que se puso en marcha la Fundación ‘Nipace’ bajo el amparo de sus padres, Ramón y Raquel. Este matrimonio decidió «crear una fundación en la que su hija y otros niños pudieran obtener los mejores tratamientos para su rehabilitación».

A día de hoy, se trata de una reputada entidad, reconocida a nivel nacional e internacional «como una organización pionera con uno de los principales centros de rehabilitación neurológica en España y Europa«, con especial énfasis en la parálisis cerebral.
‘Nipace’, de acuerdo con sus fundadores, «nace con la ilusión de todo aquello que nosotros hemos vivido con nuestra hija fuera de España, tratamientos novedosos que queríamos traer a nuestro país para que el máximo número de niños, afectados por la parálisis cerebral y otros trastornos neuromotores, pudieran beneficiarse de ellos.
Dignidad y valor de cada persona
«Hacer que la terapia fluya, que el trabajo tenga sentido y que cada pequeño avance se viva de verdad». Ese es el objetivo con el que se trabaja en la Fundación ‘Nipace’, donde la sonrisa siempre será un valor diferencial para crear un contexto de confianza, seguridad y tranquilidad entre los profesionales y los niños.
Por ello, la misión de esta entidad no es otra que «mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral y otras discapacidades afines«. Para ello, ponen a su disposición todo tipo de recursos de neurorehabilitación, soñando con alcanzar la mayor autonomía e independencia posible.
No obstante, todo este proceso comparte una idea común: reconocer la dignidad y el valor inherente de cada persona como parte fundamental de la diversidad humana. ‘Raquelilla‘ es quien, indirectamente, debido a su parálisis cerebral, pusiera la primera piedra para la mejora de calidad de vida de tantas personas.
Ahora, Raquel y Ramón pueden echar la vista atrás y sentirse orgullosos de todo lo que han sido capaces de sufrir, llorar y emocionarse juntos ante los avances de su hija, que también han sido palpables en otros niños y familias, que han encontrado en esta Fundación un rayo de esperanza para empezar a vivir de nuevo.






