El testamento es uno de los documentos más importantes que redactamos en vida, ya que permite repartir la herencia de forma ordenada. Los expertos recomiendan firmarlo ante notario para que quede constancia de él y evitar posibles problemas entre los herederos. De esta manera, los herederos podrán conocer las últimas voluntades del fallecido y repartir los bienes conforme a lo que establezca el documento y la legislación vigente.
Uno de los problemas que puede surgir al organizar una herencia es no saber si el fallecido dejó testamento o dónde se encuentra. Sin embargo, cuando el testamento se ha otorgado ante notario, el documento original queda custodiado en la notaría, por lo que los herederos pueden solicitar posteriormente una copia autorizada del mismo.
Qué hacer si no encuentras el testamento
Si los familiares de una persona que ha fallecido quieren repartir la herencia y desconocen si existe testamento, lo primero que deben hacer es acudir al Registro General de Actos de Última Voluntad. Este registro, dependiente del Ministerio de Justicia, permite comprobar si el fallecido otorgó testamento y ante qué notario lo hizo.
Para ello, los familiares deberán solicitar el certificado de últimas voluntades, un documento que indica si existe testamento y cuál es el último que se otorgó. Este certificado solo puede solicitarse una vez transcurridos 15 días hábiles desde la fecha de fallecimiento.
Una vez obtenido el certificado, si en él aparece que el fallecido firmó testamento, los herederos deberán acudir al notario que figura en el documento para solicitar una copia autorizada del testamento.
Qué ocurre si no existe testamento
En el caso de que el certificado confirme que no existe testamento, los familiares deberán iniciar el procedimiento de declaración de herederos abintestato. Este trámite se realiza normalmente ante notario y sirve para determinar quiénes son los herederos legales del fallecido según establece la ley.
Por último, los expertos también recomiendan que los familiares intenten llegar a acuerdos para facilitar el reparto de la herencia y evitar conflictos. Aunque no siempre es sencillo cuando hay bienes o dinero de por medio, alcanzar consensos puede ayudar a que el proceso sea más rápido y sencillo para todos los implicados.






