‘A solas con‘ es el podcast de Vicky Martín Berrocal, que ha recibido el Premio Ondas a Podcast Revelación, como revela en su perfil de redes sociales. A lo largo de su lista de invitados han sido muchas las historias que han trascendido y han puesto en valor lo humano y lo verdaderamente importante de la vida.
No obstante, en este episodio, cuyo invitado ha sido Máximo Huerta, exministro, escritor y periodista, se ha subrayado, reconocido y se le ha dado la visibilidad que requiere el Alzheimer, una dura enfermedad que Huertas la vive en la figura de su propia madre.
A lo largo de esta conversación, Vicky y Máximo hablan sobre qué es y qué significa «cuidar, perder recuerdos y aprender a convivir con una enfermedad que lo cambia todo», como es el Alzheimer. Martín Berrocal y Huerta ponen en evidencia qué es importante en la vida y cómo nadie está exento de estos golpes de realidad de la vida.
Visibilizar el Alzheimer a través de una madre
El Alzheimer es una enfermedad. Su pronóstico está lejos de ser alentador y su diagnóstico es un bofetada de la vida que invita a lidiar con la falta de recuerdos e insta a cuidar de la persona que lo padece. En esta ocasión, Màxim Huerta es ese ‘cuidador’ de su propia madre, atravesando momentos difíciles de gestionar.
Este periodista y escritor es hijo único. Tiene muchísimos recuerdos junto a su madre recordando ese 26 de enero en el que nació, como aquella nevada que cayó; ahora, esa memoria sólo es unidireccional en la mente del bebé que hoy ya es adulto y célebre personaje de la televisión en España.
«Un día, mi madre me dijo: ‘¿Y tu hermano, dónde está?‘», expone Máximo Huerta ante Vicky Martín Berrocal. La sorpresa fue mayúscula. Ese personaje ‘ficticio’ que se imagina la figura materna de Huerta se ‘llama’ Rafa, quien le produjo al protagonista de este episodio de ‘A solas con‘ «una rebelión de emociones».

Por un lado, Huerta creía conveniente corregir a su madre ante esa desorientación de la realidad; sin embargo, «para ella, el que estaba en la revolución era yo«, revela en un sincero testimonio. Ese es uno de los principales y más severos estragos que produce la enfermedad del Alzheimer.
Ese dolor, Máximo revela que «me lo comí con patatas«. Posteriormente, bajo el pensamiento de «ya vendrá», esperando con ansia el regreso de su madre a la realidad, Huerta tilda aquel momento como «durísimo«, siendo capaz de transformarlo en una novela. El Alzheimer ya se había instalado en la mente de su madre. Para siempre.
El dolor de no reconocer
El dolor se puede sentir mediante las palabras que pronuncia Màxim Huertas en su testimonio sobre el Alzheimer de su madre, mientras mantiene una charla con Vicky Martín Berrocal. Como la propia conductora indica, «hay dolores que no sabes cómo gestionar hasta que te pasan«, y ese es uno de ellos.
El dolor de que tu propia madre no pueda reconocer a un hijo, acompañado de la espera eterna de un mínimo reconocimiento o agradecimiento; ella, debido a la enfermedad, estaba convencida de que tenía otro hijo que se llama Rafa, que es a quien realmente quería ver.
Hay un momento, relata Huerta, en el que «te desdoblas» ante una situación de este calibre. No es para menos. Ahora, con perspectiva, es capaz de hablar del Alzheimer con frialdad, aunque asegura que, al principio y durante las primeras manifestaciones de la enfermedad «me hartaba de decirle: ‘Mamá, que soy yo. Pero eso le daba igual ella'».
Finalmente, la conductora de este espacio ha querido agradecer a su invitado esta declaración repleta de amor, dolor y sinceridad: «Querido, de nuevo te doy las gracias por tu honestidad, tu cariño y todo el corazón que pusiste en una conversación que, os aseguro, os va a remover pero también reconciliar con el alma humana«.




