La Semana Santa ya está asomando y, con ello, la esperanza de poder disfrutar del buen tiempo. Los cofrades, por un lado, miran al cielo para que las procesiones puedan desfilar por sus céntricas calles; por otro lado, quienes opten por el turismo, harán lo mismo para disfrutar de una estancia de sol y, por qué no, playa.
Así, Jorge Caluz, (@jorgecaluz) un joven con discapacidad visual, ha querido compartir una serie de recomendaciones para que las personas ciegas también puedan acudir a la playa en estos días vacacionales. Además, estos consejos se extrapolan a la temporada estival, donde la meteorología será mejor, con toda probabilidad.
Las primeras predicciones no son malas, al menos, para el inicio de la Semana Santa; posterior a los primeros días, la incertidumbre se acentúa, de acuerdo a la información de los expertos. En cualquier caso, las personas ciegas pueden recoger el guante de Caluz y prepararse para acudir a la playa cuando el tiempo lo permita.
Ir a la playa siendo una persona ciega
La playa es un entorno que siempre genera interés para la mayoría de personas, sean ciegas, cuenten con alguna discapacidad o no dispongan de ninguna de estas condiciones. Así mismo, todos tenemos el mismo derecho a visitar estos entornos, con las adaptaciones o «recomendaciones» para cada individuo.
Por tanto, Jorge Caluz, músico y creador de contenido en redes sociales pertenece a ese colectivo de personas ciegas. Motivado por su condición visual, y en vísperas de la llegada de la Semana Santa ha querido compartir una serie de consejos para que, usuarios de bastón como él, puedan gozar de la playa con seguridad y confianza.
En primer lugar, este joven con discapacidad visual aconseja buscar «una playa que no esté muy masificada para que te puedas mover por ella fácilmente» sin el mayor problema. Cuanto más grande sea el área, más opciones de moverse con confianza tendrán las personas ciegas.
Del mismo modo, detalla la importancia de encontrar «un punto de referencia que puedas identificar fácilmente, en el que puedas dejar tus cosas y al que puedas volver si te pierdes». Este hecho es especialmente relevante, ya que permite tener siempre un lugar como origen o punto de partida que recordar.
A continuación, Jorge Caluz precisa y recomienda hacerse «con un bastón de repuesto que puedas meter en el agua y utilizar cuando salgas desorientado para evitar pisar a alguien». Por último, «si tienes resto visual, consigue una toalla llamativa que puedas encontrar rápidamente». Y, «si es fosforita, mejor».
La importancia de no alarmar
La personas ciegas o con discapacidad visual, generalmente, tienen la habilidad de desarrollar otras capacidades y sentidos que le permiten disfrutar de su autonomía personal y cobrar la independencia que anhelen en determinados momentos. Jorge Caluz es uno de esos individuos que ruega no alarmar ante cualquier situación.
«Las personas ciegas no estamos hechas de cristal», explica este joven ciego. Por ello, desde el Grupo Social ONCE, este usuario de bastón indica que «si pueden avisar si ven que no nos damos cuenta, mejor; sino, tampoco hace falta que se alarmen«, subraya.
Esta realidad se hace presente a la hora de bajar escalones o de esquivar cualquier obstáculo, unas situaciones que las personas ciegas están acostumbradas a sortear y que, acompañadas del bastón, perro guía o intuición superan estas barreras con total naturalidad.




