De acuerdo con el Instituto IRENEA, la neurorehabilitación se entiende como «un proceso asistencial complejo dirigido a restituir, minimizar y compensar en la medida posible los déficits funcionales aparecidos en la persona afectada por una discapacidad grave, como consecuencia de una lesión del sistema nervioso central«.
Así mismo, el tratamiento de pacientes que presenten daño cerebral adquirido u otro tipo de lesiones neurológicas debe cumplir una serie de patrones para el bienestar de esa persona: temprano, intensivo, multidisciplinar e individualizado.
La neurorehabilitación, por su parte, se centra en dos colectivos de enorme amplitud: niños y adultos, con las pertinentes adaptaciones a cada grupo y tratando a cada paciente de la forma más personal, adaptando cada paso a sus necesidades concretas y proyectando una mejora en la calidad de vida a raíz de ese daño en el cerebro.
La importancia de la neurorehabilitación tras un daño cerebral
El Instituto de rehabilitación neurológica IRENEA estima que la neurorehabilitación es un aspecto fundamental en pacientes con daño cerebral, ya sea de manera congénita -de nacimiento- o adquirido a raíz de un accidente o enfermedad. En cualquier escenario, el tratamiento debe ser personalizado e individualizado a cada persona.
Una atención temprana, al mismo tiempo, permite «comenzar el tratamiento de forma precoz, es decir, en cuanto el paciente se encuentre estable clínicamente«, defienden desde esta entidad. Las lesiones de este tipo se han de tratar con un minucioso detalle y someter a la persona a las necesidades que necesite según su grado de lesión. Sólo así se podrá avanzar en la dirección correcta.
Del mismo modo, este tipo de terapias debe tener un claro componente individual: «En cada persona se produce una única combinación de síntomas y alteraciones que deben ser tratadas de forma individualizada por profesionales expertos en neurorehabilitación«, estiman los profesionales.

Por otro lado, para que las sesiones de rehabilitación tras un daño cerebral sean óptimas es esencial «ajustar la intensidad del tratamiento a las capacidades y necesidades del paciente con daño cerebral en cada una de las fases de la rehabilitación», detallan desde IRENEA en torno a la neurorehabilitación.
Finalmente, el tratamiento de estas personas, ya sean menores o adultos también debe ser multidisciplinar, es decir, «no existe ningún perfil profesional que de forma aislada pueda abarcar las múltiples necesidades de rehabilitación de un paciente con daño cerebral adquirido»
Acompañar, adaptar y celebrar
La neurorehabilitación de pacientes es un proceso largo y complejo, que varía en función de ese daño cerebral que se menciona desde desde el Instituto IRENEA. No obstante, hay que tener en cuenta que detrás de cada avance hay una importante dosis de esfuerzo, pasión y tenacidad para querer salir adelante.
También hay familias esperando una pequeña victoria en cada sesión que signifique dar un paso hacia adelante en forma de esperanza, aunque algunas veces no se pueda conseguir. El equipo de profesionales debe trabajar bajo el amparo de acompañar a los pacientes, adaptar sus necesidades, insistir en el proceso y celebrar cada logro.
De hecho, las metas que se van alcanzando también tienen una importante repercusión en el plano emocional, que es imprescindible para el bienestar emocional de pacientes, profesionales y familias que empujan para allanar el camino de la neurorehabilitación tras la adquisición de un daño cerebral.




