A la hora de solicitar una incapacidad permanente ante el Tribunal Médico del Instituto Nacional de la Seguridad Social -INSS- es imprescindible aportar todo tipo de pruebas y resultados diagnósticos que permitan al jurado dictar una sentencia favorable para los intereses del trabajador.
Por tanto, teniendo en cuenta la posible causa que derive en una incapacidad permanente, se antoja fundamental conocer con exactitud qué lesión es la causante de la solicitud de esta prestación. También se tendrá en cuenta la capacidad del trabajador para adaptarse a otros entornos o puestos laborales y la posibilidad de desarrollar actividad profesional alguna.
Por tanto, la discopatía degenerativa se define, de acuerdo con Fidelitis, como «una de las patologías más habituales de la columna vertebral y una de las causas más frecuentes de dolor lumbar crónico». Por tanto, para la concesión de incapacidad permanente dependerá «del grado de afectación y de cómo influya en la capacidad para trabajar».
Incapacidad permanente por discopatía degenerativa
Dolor lumbar o cervical resistente, rigidez, limitación de movimientos o pérdida de funcionalidad son algunas de las manifestaciones más comunes de la discopatía degenerativa, que se entiende como un cuadro que «consiste en el desgaste progresivo de los discos intervertebrales».
En algunos casos, esta lesión de la columna vertebral, estima Fidelitis, también puede ir acompañada de hernias discales, protusiones o estenosis del canal. Sin embargo, su mero diagnóstico no se entiende como prueba suficiente para que el INSS conceda una incapacidad permanente por distopía degenerativa en España.
De acuerdo con Sofía Cabeza, Directora de Análisis de Fidelitis, es importante que un cuadro de discopatía degenerativa venga acompañado de una serie de factores para la concesión de una incapacidad permanente: que «existan limitaciones funcionales relevantes», dolor «persistente y limitante» y que «no se pueda desempeñar el trabajo habitual con normalidad«.
Por tanto, el criterio del INSS para resolver una incapacidad permanente a favor de los intereses del trabajador siempre es el mismo: «Cómo afecta la enfermedad al trabajo real del trabajador». De este modo, existen una serie de profesiones donde un diagnóstico de discopatía degenerativa sí puede ser incompatible con la actividad laboral.
En consecuencia, aquellos trabajos que requieren ejercicios físicos como el sector de la construcción, logística o la industria, profesiones que implican cargar peso, trabajos con posturas forzadas o empleos sedentarios con largas horas sentado son susceptibles de recibir una incapacidad permanente por esta lesión de columna.
Valoración del Tribunal Médico
Para conceder una incapacidad permanente, el Tribunal Médico del INSS debe valorar una serie de pruebas y comprobar el cumplimiento de los requisitos y condiciones claves que evidencien la nula posibilidad del trabajador para desarrollar su actividad profesional con garantías y normalidad.
En este caso, para conceder una incapacidad permanente por distopía degenerativa, el Tribunal valorará la intensidad del dolor, la limitación funcional, la movilidad de la columna, los tratamientos que se han realizado, la posibilidad de adaptar el puesto de trabajo o las pruebas diagnosticas, como resonancias o radiografías.
Por ello, desde Fidelitis recuerdan que «no se trata solo de tener una lesión, sino de demostrar su impacto real» en la vida del trabajador. Por ello, es importante contar con el mayor número de pruebas posibles para «aumentar las probabilidades de éxito»; de este modo, «cuanto más completo sea el expediente, mejor».




