Si tienes tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR), hay un gesto aparentemente menor que puede salirte caro. No basta con tenerla en regla: debes mostrarla correctamente. La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria ha lanzado un aviso claro sobre este punto que muchos conductores pasan por alto.
Y lo más llamativo no es la sanción en sí, sino el motivo: para los agentes, no enseñar bien la tarjeta equivale directamente a no tenerla.
Por qué no mostrar la tarjeta PMR correctamente puede acabar en sanción
La advertencia es clara. Si aparcas en una plaza reservada para personas con movilidad reducida y la tarjeta no está visible, puedes enfrentarte a una denuncia.
Según explican desde la Policía Local, los datos esenciales —como el número de la tarjeta y su fecha de validez— deben poder comprobarse fácilmente desde el exterior del vehículo. Si estos datos están ocultos o no se ven con claridad, los agentes no pueden verificar su legalidad.
Y aquí viene el punto clave: en ese caso, la situación se trata como si no hubieras presentado ninguna tarjeta.
Esto implica dos posibles consecuencias inmediatas: sanción económica y retirada del vehículo mediante grúa.
El problema del uso indebido de la tarjeta PMR en España
Este tipo de controles no es casual. En los últimos años, distintas administraciones públicas han intensificado la vigilancia sobre el uso de la tarjeta PMR.
Las denuncias más habituales incluyen situaciones como:
- Uso de tarjetas caducadas
- Utilización de tarjetas de personas fallecidas
- Empleo por parte de personas no autorizadas
La tarjeta de aparcamiento PMR es personal e intransferible. Solo puede utilizarla su titular, y siempre que esté presente o sea transportado en el vehículo.
En España, cada comunidad autónoma se encarga de emitir estas tarjetas, aunque su validez se extiende a todo el territorio nacional e incluso a otros países de la Unión Europea, bajo sus respectivas normativas.
Estacionar en una plaza PMR ♿️ con la tarjeta visible pero con datos esenciales ocultos (número y fecha de validez) equivale a no presentarla.
No se pueden realizar comprobaciones, por lo que se denuncia y procede a la retirada del vehículo.#Accesibilidad pic.twitter.com/Tsac7sgCaQ
— Policía Local LPA (@PoliciaLPA) May 7, 2025
Para qué sirve realmente la tarjeta de aparcamiento PMR
Más allá de evitar sanciones, entender bien para qué sirve esta tarjeta ayuda a utilizarla correctamente.
La tarjeta PMR permite acceder a una serie de ventajas que facilitan la movilidad diaria de las personas con movilidad reducida.
Entre ellas, destacan:
- Estacionar en plazas reservadas específicamente para personas con movilidad reducida en zonas urbanas.
- Aparcar de forma gratuita y sin límite de tiempo en zonas reguladas como áreas azules o verdes, siempre respetando las ordenanzas municipales.
- Utilizar zonas de carga y descarga durante el tiempo necesario.
- Detener el vehículo en cualquier punto de la vía pública el tiempo imprescindible, siempre que no se obstaculice la circulación.
- También existe la tarjeta para transporte colectivo, pensada para recoger o dejar a personas con movilidad reducida, con condiciones similares de uso.
Lo que la tarjeta PMR no te permite hacer aunque muchos lo crean
Tener esta tarjeta no da carta blanca para estacionar en cualquier lugar sin límites.
Existen restricciones claras que siguen vigentes, incluso con tarjeta:
- No se puede aparcar en doble fila.
- No está permitido estacionar sobre aceras.
- No se pueden ocupar paradas de taxi o espacios reservados a servicios específicos.
Ignorar estas normas también puede conllevar sanciones.
Qué debes hacer para evitar la multa más fácil de todas
La recomendación es sencilla, pero fundamental: coloca la tarjeta en el salpicadero, en un lugar visible desde el exterior del vehículo.
Asegúrate de que los datos clave se ven con claridad y no están tapados por reflejos, papeles u otros objetos.
Este pequeño gesto marca la diferencia entre estacionar con total tranquilidad o encontrarte con una multa —y posiblemente sin coche— al volver.
El aumento de controles indica una tendencia clara: las administraciones buscan proteger el uso legítimo de estas plazas. Porque detrás de cada tarjeta PMR hay una necesidad real de accesibilidad que no admite atajos ni abusos.




