Belén Jurado es la madre de Marcos y de Lucía, una «preciosa niña» con un diagnóstico de autismo. Natural de Córdoba, como muestra orgullosa en su descripción de redes sociales (@la_habitacion_de_lucia), esta mujer es la creadora del blog ‘La habitación de Lucía‘, donde divulga y visibiliza el Trastorno de Espectro Autista -TEA-.
En consecuencia, con la firme intención de hablar sobre el autismo, Belén explica esta condición desde las vivencias y experiencias con su hija Lucía, destacando que «todas las vidas merecen ser vividas». De hecho, mediante redes sociales, Jurado muestra la realidad y el día a día de una familia que vive el autismo en casa.
‘La habitación de Lucía‘ es un blog, a modo de proyecto, que nace «desde la ilusión de concienciar a todo el mundo posible de qué es el autismo y desmentir falsos mitos», informa su propia autora. Desde el área escolar hasta el ámbito social, Belén desglosa el TEA en todas sus facetas, explicando, divulgando y visibilizando.
Un proyecto para visibilizar el autismo
Partiendo de la base de que «hay mucho desconocimiento en este tema», Belén Jurado se ha atrevido a crear un proyecto mediante el que explicar qué es el autismo y las consecuencias que tiene en las personas que conviven con su diagnóstico, como su hija Lucía.
‘Ese niño tiene autismo‘ o ‘Pobrecito‘ son algunas de las expresiones más iniciales que existen alrededor de un diagnóstico de TEA. Belén no culpa porque a ella también ocurría; ahora, por el contrario, la vida le ha exigido cursar un ‘máster acelerado’ sobre esta condición intelectual.
«Las personas con autismo tienen una forma de pensar diferente, lo que unido a sus problemas de percepción provoca que les resulte complicado entender las relaciones sociales«, explica la autora de ‘La habitación de Lucía’. Por ese motivo, «se frustran o intentan aferrarse a rutinas que le dan seguridad«, detalla.
Por tanto, Belén desmonta la teoría de que las personas con autismo ‘viven en su mundo‘. «Lo que le pasa es que les cuesta entenderlo, reciben demasiados estímulos a la vez y tienden a aislarse«, asevera. Estos menores necesitan más ayuda, mucha comprensión y una terapia que les oriente en su camino hacia adelante».
Bajo el amparo de dar visibilidad a la condición de autismo, representando en la figura de Lucía, Belén y su familia tienen claro qué objetivo se persigue con la creación de este proyecto, a modo de blog: «Explicarlo las veces que sea necesario para que la gente lo entienda mejor», valora.
La habitación de Lucía es mágica
Embarazada de Lucía, Belén ya imaginaba cómo iba a ser la habitación de su -entonces- futura hija: ‘La pintaré de este color y este dibujo quedará bien’, pensaba. Finalmente, se decantó por pintarla de morado y dibujó una Campanilla, fruto de su pasión por «los duendes, hadas y brujas».
Precisamente, esa habitación, Jurado cree que es el lugar en el que surge la magia. «Allí hemos jugado, aprendido, reído y también llorado; hemos aprendido a valorar las cosas de otra manera, los pequeños avances y también los abrazos, risas y besos».
Ahora, la habitación de Lucía ha cambiado y Campanilla ha pasado a un segundo plano para ceder su privilegiado lugar a pictogramas que «nos ayudan a entender más cosas, a jugar y aprender». Pero la magia sigue sucediendo cuando llega la hora de dormir: «Nos vamos todos allí y es nuestro momento».
Así surge ‘La habitación de Lucía’, un proyecto destinado a visibilizar y explicar el autismo. Belén reconoce que «nos costó poder entrar en la habitación mágica pero cada vez nos sentimos más seguros»; es un lugar diferente, pero no por ello menos bonita. Es, simplemente, mágica.




