Fiel seguidora de ‘su’ Atlético de Madrid, acudiendo al estadio Metropolitano cada vez que tiene ocasión, Laura es una niña de 15 años que trata de visibilizar y de generar conciencia respecto a la parálisis cerebral en redes sociales (@vamos_lauri), una condición que ella misma presenta.
A pesar de las dificultades que le genera la discapacidad, ‘Lauri’ no para de hacer cosas, de esforzarse y, por supuesto de sonreír; de hecho, como ella misma indica en su biografía de redes sociales, «si sonríes, la vida es mejor«. Ella se aplica esa misma filosofía para superar cada barrera.
En este sentido, a pesar de su edad, a las puertas de la adolescencia, Laura es capaz de emitir mensajes repletos de rigor, sinceridad e información sobre la parálisis cerebral y la discapacidad, indicando cómo poder normalizarla e integrarla en cualquier esfera social.
Trato infantil hacia las personas con discapacidad
A medida que Laura va creciendo y cumpliendo años, se irá enfrentando a diferentes tipos de situaciones. Es el ciclo natural de la vida. Sin embargo, en su propia historia personal, algunos de esos momentos estarán ligados a explicar su discapacidad y a continuar normalizándola ante quienes no la tienen interiorizada.

Así mismo, mediante un excelente vídeo de redes sociales, esta joven con parálisis cerebral ha lamentado que, todavía, se sigan produciendo situaciones en las que las personas con discapacidad son tildados como ‘niños’, recibiendo un trato infantil que no corresponde ni con su edad ni con su diagnóstico.
La propia Laura decidió abrir una cuenta de Instagram «con el objetivo de visibilizar la parálisis cerebral«, reconoce. Sin embargo, desde que es «un poco más mayor», ha caído en la cuenta de un tema importante que, cada vez, lo vive más de cerca: la infantilización de la discapacidad.
Ya sea por la calle o por cualquier otra vía o camino, esta joven ha comprobado que «a las personas con discapacidad nos hablan como a niños pequeños y a mi eso no me gusta», defiende Laura. Sustenta que «tengo los mismos derechos que todo el mundo y me gustaría que me hablasen como una niña de mi edad«.
De esta manera, invita a hacer una reflexión profunda e interna para tratar de cambiar el lenguaje respecto al colectivo. Laura lo expone con «mucho cariño e ilusión para concienciar más sobre temas de la discapacidad» de los que no se suele hablar tanto, pero que sí generar frustración.
Una vida sin límites
Al igual que las ‘reglas’, las barreras y los límites están para romperlos; en el caso de las personas con discapacidad, para esquivarlos y continuar llevando una vida plena y de garantías.
Laura, en este sentido, advierte que su diagnóstico de parálisis cerebral «no me impide llevar una vida plena, estudiar en un instituto, disfrutar con mi familia y hacer deportes como esquí, equitación y ciclismo». A pesar de su juventud, demuestra una importante dosis de esfuerzo y compromiso con ella misma diariamente.
Por tanto, aconseja no dejarse llevar por la debilidad ni la vulnerabilidad, afirmando que «si yo no me pongo límites, no me los pongas tú». Todo ello, además, siempre será con la sonrisa que caracteriza a Laura, porque, si se sonríe, la vida es un poco más fácil y más bonita.




