La vida de Alberto (@albeeerto.28) ya no va a ser exactamente igual a la que disfrutaba antes. Un diagnóstico de lesión medular va a ser el impedimento para que vuelva a disfrutar en las mismas condiciones que lo podía hacer antes, pero es consciente de que, a pesar de los cambios, su vida sigue hacia delante.
Ahora, este joven debe aprender a vivir con la discapacidad: aceptación, adaptación y mucha rehabilitación para alcanzar el objetivo de la autonomía y de la independencia a la mayor brevedad. Sin embargo, no se trata de una competición, sino de un proceso profundamente personal que requiere tiempo y espacio.
Empleando las redes sociales como medio de comunicación, Alberto ha ido retransmitiendo el proceso de ingreso en el hospital tras su lesión medular y, por tanto, los pequeños pasos que ha podido ir dando para tomar conciencia de su nueva realidad, donde la discapacidad le acompañará como una condición más.
La ‘bienvenida’ de Alberto a la discapacidad
Alberto ha podido poner el punto y final «a la etapa más dura de mi vida«. Rodeado de su familia y de su entorno más cercano, también de su resiliencia y perseverancia, este joven ha logrado dejar atrás la estancia hospitalaria para darle la ‘bienvenida’ a la discapacidad desde su propia casa.
Ha sido un periplo de tiempo largo, complicado y no exento de momentos de debilidad. En total, Alberto ha pasado «11 meses viviendo en hospitales, luchando primero por mi vida y después por recuperarme al máximo, trabajando cada día y esforzándome sin parar«, explica en sus redes sociales.
Así mismo, superado el primer gran objetivo, Alberto es consciente de que ahora es cuando «empieza mi segunda vida, mi segunda oportunidad«. Lo hará de regreso en su casa, rodeado de sus seres queridos y con el convencimiento de que se puede seguir siendo feliz siendo una persona con discapacidad.
Natural de Zaragoza y exrecortador, este joven reconoce que su vida, a partir de ahora, «será diferente, pero nada con lo que no pueda«. Ha preparado y trabajado la mente para tener la valentía de comunicar que «me toca adaptarme, seguir adelante y mantener mis rutinas de ejercicio».
En su mensaje, Alberto no se olvida de los profesionales que le han brindado apoyo e información en todo este tiempo, mencionando al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, el equipo del Hospital Clínico y el Hospital MAZ Zaragoza «por todo lo que han hecho por mí y por ayudarme a salir adelante«.
Cosas «buenas y bonitas»
Después de haber pasado casi un año entre un hospital y otro, tratando de recuperarse de una lesión medular y trabajando para adaptar su vida a la discapacidad, Alberto promete que el proceso no acaba aquí, sino que únicamente acaba de empezar.
«Seguiremos luchando, porque estoy seguro de que vienen cosas buenas y bonitas«, recalca este joven sobre su nueva vida acompañada de la discapacidad. Le toca volver a romper límites, vencer miedos y demostrar «que no hay barreras cuando las ganas son más grandes».
Como aquellos años en los que era recortador, Alberto insiste en que «puedes hacer todo lo que te propongas solo tienes que querer» porque este proceso le ha enseñado a entender que «el verdadero reto está en la mente«. Tras 31 días en la UCI, 3 operaciones, este maño sigue «al pie del cañón» de la vida.
