La carta de despido es un documento fundamental en cualquier proceso relacionado con la rescisión de contrato por parte de una empresa. Sin embargo, cobra especial relevancia cuando esta comunicación llega a un trabajador que se encuentra en situación de incapacidad temporal.
Además de formalizar el despido del empleado, esta carta también «puede determinar si la acción empresarial es legal y cumple con los requisitos establecidos por la normativa laboral«, han informado desde Fidelitis, expertos en esta materia.
Por ello, si finalmente el despido es impugnado por el trabajador en situación de incapacidad temporal, la carta de despido «será una de las principales pruebas evaluadas por el tribunal», detallan los profesionales. Los jueces analizarán si los motivos alegados son reales, suficientes y se ajustan a la normativa vigente.
Qué debe incluir una carta de despido
El cuadro normativo laboral exige que la carta de despido debe incluir una serie de elementos fundamentales para su validez. Así, destacan la identificación de las partes, la fecha de efecto del despido, los motivos que impulsan el despido del trabajador en incapacidad temporal y establecer las bases legales.
Así mismo, si un trabajador se encuentra de baja laboral o incapacidad temporal, Fidelitis advierte que «la empresa debe ser especialmente cuidadosa al justificar los motivos del despido en la carta». Esto significa que no pueden estar relacionadas con la situación de baja porque podría vulnerar derechos fundamentales.
Ese detalle, por tanto, es de vital importancia en este proceso: «Una carta mal redactada o con motivos ambiguos puede ser fácilmente impugnada en los tribunales, lo que podría resultar en la readmisión del trabajador o en una indemnización mayor».
De la misma manera, una carta de despido que contenga errores o no presente la información necesaria puede tener notables consecuencias legales a las que el trabajador podría aferrarse. Así, «si la empresa no detalla adecuadamente las razones del despido o éstas no son suficientes según la normativa», el despido sería improcedente.
Por otra parte, aseguran los expertos de Fidelitis, «si se demuestra que el despido está relacionado con la baja médica o incapacidad temporal del trabajador o que vulnera derechos fundamentales, como el derecho a la no discriminación», el derecho podría tildarse como nulo.
Impugnar la decisión en situación de incapacidad temporal
El contenido de la carta es esencial no sólo para indicar los motivos que incitan a la empresa a tomar esta unilateral decisión, sino también para calcular los plazos legales en caso de que el trabajador impugne ese despido.
Así, la normativa indica que «desde la recepción de la carta, el trabajador dispone de 20 días hábiles para impugnar el despido ante el Juzgado de lo Social», subrayan desde Fidelitis. Leerla con detenimiento y buscar apoyo legal se antoja como una tarea imprescindible.
Los expertos destacan la importancia de guardar una copia de la propia carta de despido, alegando que «es fundamental conservar este documento, ya que servirá como base para cualquier reclamación». También animan a revisar los motivos del despido y confirmar que no tienen nada que ver con la incapacidad temporal.
En ese caso, los derechos del trabajador podrían ser vulnerados. Finalmente, el asesoramiento legal también es importante para que el trabajador pueda impugnar el despido con garantías de llevar la razón en esta ‘batalla’ contra la empresa.
