La vida de Iara Viñals (@_generandoempatia) está íntimamente ligada a la discapacidad visual y a un diagnóstico de autismo. Pero también al humor, a la comedia y a la ironía, que es el sector en el que mejor se desenvuelve y mediante el que da visibilidad a la discapacidad.
De hecho, su idea de trabajo se enmarca en «cambiar la forma de ver el mundo» alrededor de las personas con discapacidad y fomentar la inclusión como una máxima en la sociedad. Sus discursos y sus actuaciones, además, siguen esa intención con una experiencia en primera persona como mujer ciega y autista.
Ahora, mediante las redes sociales, Iara anuncia su deseo de «poner mi granito de arena para ayudar a crear una sociedad más empática e inclusiva«. Ese es el objetivo que se propone cada vez que se sube a un escenario; así mismo, la accesibilidad es otro de los aspectos que más reclama esta comediante.
Cómica con ceguera y autismo
La ceguera es una condición que Iara trata de llevar con la mejor de sus sonrisas. No depende de ella tenerla, pero sí cómo afrontarla. Y para ello se ha apoyado en su familia y en la inocencia de los más pequeños: «Los niños tienen esa capacidad increíble para ver la discapacidad con total naturalidad y nosotros tenemos tanto que aprender de ellos».
Otra cualidad que se hace presente en las redes sociales de Iara es la comedia, la ironía y el humor. Tal vez esa sea una buena ‘receta’ para aceptar el diagnóstico de autismo y la discapacidad visual, a pesar de que lo que más pesa a las personas con discapacidad son las barreras sociales.
Iara Viñals, a pesar de la adversidad, sí demuestra un activismo notable que le incita siempre a perseguir objetivos, sueños y nuevos desafíos para poder compartirlos y servir de inspiración a personas en una situación similar a la de esta comediante.
Del mismo modo, su contenido también está dirigido a los pequeños avances que es capaz de alcanzar sobre sendos diagnósticos de discapacidad visual y Trastorno de Espectro Autista. Sin olvidar la falta de empatía y respeto por parte de la sociedad que continúa dando la espalda a las personas «más vulnerables».
Consecuencia de esa idea, Viñals asegura que crear una sociedad más justa, más inclusiva y más empática es una obligación y una exigencia que depende de todos nosotros. Una vez conseguido ese reto, la discapacidad dejará de ser un tema tabú para comenzar a ser percibida como una cualidad más de las personas que la presenten.
La inclusión no es una moda
«Durante mucho tiempo la accesibilidad se entendió como un agregado: una rampa, una adaptación, una solución puntual. Pero la accesibilidad no es un favor ni un detalle técnico«, indica ‘Martu’ Spadafora (@abcdisca) en redes sociales.
Lo mismo ocurre con la inclusión de personas con discapacidad dentro de la sociedad, una medida que persigue Iara Viñals mediante la comedia, siendo una persona ciega y con un diagnóstico de autismo. Por ello, precisamente, conoce y divulga la importancia de tomar medidas e instalar herramientas de adaptación a este colectivo.
Por ello, Viñals advierte que la inclusión y la accesibilidad se manifiestan en la forma en que se diseñan los espacios, la información, el transporte, la tecnología y los servicios para que puedan ser usados por la diversidad de personas que existe en la vida real.
«Cuando la accesibilidad falta, aparecen barreras. Y cuando hay barreras, hay personas que quedan fuera». Por tanto, la inclusión no se trata de una moda pasajera, sino que es «una condición para participar en la vida social. Es un derecho».






