Afectada de manera congénita por el síndrome de Tetra – Amelia, Zuly Sanguino (@zulysanguinoo) ha tenido que desarrollar la habilidad de la adaptación desde que llegó al mundo con la ausencia de sus cuatro extremidades -manos y piernas-. Oradora y artista, la discapacidad siempre ha estado presente en su vida.
Su adolescencia no la recuerda como una etapa especialmente sencilla, sino como un momento en el que fue la diana de comentarios, miradas y barreras sociales que le sometían a una vida que se distanciaba de la inclusión que ahora divulga. Sin embargo, Sanguino encontró en sus dotes artísticas un refugio ante la discapacidad.
El talento de esta hoy oradora motivacional comenzó a manifestarse a los cuatro años, cuando, ayudada de su barbilla, boca o brazo es capaz de sostener el pincel. Sin embargo, más tarde, la vida le tendría preparado un escenario para ser figura de inspiración para un importante volumen de personas.
La adaptación a la discapacidad
La ausencia de sus cuatro extremidades de manera congénita ha sido una pauta importante en la vida de Zuly Sanguino que, en determinados momentos, ha marcado cómo debía vivir O eso quiso creer: «Durante mucho tiempo permití que las opiniones ajenas definieran cómo debía verme«.
Sin embargo, del mismo modo, también asegura que «hace mucho que entendí que mi valor no cabe en los comentarios de los demás. Hoy me miro, me celebro y camino con la seguridad de saber exactamente quién soy. La verdadera belleza es vivir sin buscar la aprobación de nadie».
Como método de adaptación a su discapacidad, esta artista indica, a modo de recordatorio, que «los límites solo existen en nuestra mente». En su caso particular, valora que aprendió «a mirar el mundo desde mi propia altura y con mis propias reglas». Nada importa más que ella misma.
Con la comprensión suficiente sobre la discapacidad, Zuly manifiesta la importancia que ha tenido siempre en ella saber celebrar «la diferencia» y no dejarse llevar por los comentarios u opiniones del resto de la gente. Sólo así se puede aprender a aceptarse, quererse y valorarse a uno mismo.
Finalmente, usando el arte y la motivación como impulsores hacia la adaptación, Sanguino detalla que «mi historia no se trata de limitaciones, sino de las infinitas formas en las que el espíritu humano encuentra su equilibrio».
Oradora y artista
Ofreciendo un discurso en primera persona, exponiendo su propio ejemplo de adaptación a una vida que nunca se lo ha puesto fácil, Zuly Sanguino se ha perfilado como una importante oradora y conferencista motivacional a través de sus charlas.
Por ello, comparte que la propia vida le ha enseñado a convivir con la discapacidad, ir a su propio ritmo y establecer las pautas que ella misma ve convenientes en cada momento: «He aprendido que la vida no se trata de llegar primero, sino de sentirse en paz con quien eres«.
De hecho, Sanguino es un fiel reflejo de la sonrisa que esboza cada vez sube a un escenario, plataformas en las que comunica que «la verdadera fuerza no siempre se nota en lo que falta, sino en la actitud con la que decides vivir«.
Para ella y así lo ha tenido que entender debido a la discapacidad, «sonreír, soñar y seguir adelante también es una forma de valentía». Y Zuly Sanguino es un mujer valiente.






