Mª Ángeles es la madre de Mireia, una pequeña con discapacidad debido a un diagnóstico de parálisis cerebral infantil -PCI-. Juntas y a su propio ritmo divulgan esta condición y fomentan la inclusión, valorando la capacidad de los más pequeños para ver «posibilidades donde los adultos vemos barreras«.
En esta ocasión, mediante las redes sociales (@rbmangeles), la madre de Mireia ha querido compartir un bonito momento que, indirectamente, ha tenido a su hija como protagonista de un gesto que esconde inocencia e inclusión a partes iguales. Tal vez ese sea el secreto: hacer las cosas con naturalidad y sin pensar tanto.
En consecuencia, como se describe en el perfil de plataformas sociales, Mª Ángeles y su pequeña comparten «nuestra vida en silla de ruedas» y señalan los avances en materia de «autonomía y vida real«, marcados por la discapacidad derivada de la parálisis cerebral infantil.
Posibilidades en lugar de barreras
El parque infantil es uno de los principales puntos de encuentro de niños, donde acuden a jugar con las diferentes atracciones que hay en estos espacios. En ocasiones, ese entorno no está adaptado para menores con discapacidad, que quedan excluidos del ocio.
Sin embargo, Mireia ha podido vivir uno de los momentos más emotivos y sinceros en uno de estos parques, siendo llevada en volandas por dos niñas de edades similares que actuaron con plena normalidad y le incluyeron para jugar con una tirolina.
«A veces pensamos que la inclusión requiere grandes adaptaciones«, indica Mª Ángeles sobre esta bonita acción. La publicación de esta madre permite observar cómo dos niñas empujan la silla de ruedas de Mireia, simulando un vuelo por la tirolina en uno de estos parques infantiles.
Por tanto, la inclusión «a veces ocurre de la forma más sencilla«. Consecuencia de ese gesto, la madre de Mireia ha querido compartir una reflexión que involucra el carácter inocente e inclusivo que presentan los más pequeños y que, en ocasiones, está exento en adultos.
Así, Mª Ángeles expone que «cuando los niños tienen la oportunidad de convivir, muchas veces ven posibilidades donde los adultos vemos barreras«. Y eso es lo que favorece la inclusión: ser capaz de esquivar el obstáculo juntos para que el bien sea común a todas las personas.
Sin explicaciones ni diferencias sobre la discapacidad
«Sólo niñas siendo niñas» puede ser un buen resumen de la acción que tuvo a Mireia como protagonista y a su madre, Mª Ángeles como testigo y espectadora de lujo. Para ello, la inclusión también debe comenzar en casa y desde edades precoces.
De hecho, la inclusión de personas con discapacidad comienza desde la educación. Sólo bajo esa premisa se podrá aspirar que tres niñas puedan seguir «compartiendo un ratito de juegos y risas«, sin explicaciones ni diferencias de ningún tipo.
Este ejemplo, por tanto, pone de manifiesto que la inclusión de niños con discapacidad es posible, pero que requiere dejar de ver barreras donde, realmente, existe una oportunidad para dar un paso adelante. Los niños han demostrado ser capaces de tomar las riendas, ahora toca a los adultos seguir ese mismo camino.
