El estrés en el trabajo puede dar derecho a una baja médica y, en los casos más graves, a una incapacidad permanente, según abogados laboralistas

Un trabajador en España puede pedir la baja médica por estrés laboral si este problema afecta a su salud y le impide trabajar con normalidad. Así lo explican los abogados especialistas en derecho laboral de Fidelitis, que recuerdan que la baja la concede el médico de cabecera o un especialista, como un psiquiatra o un psicólogo clínico. Además, cuando el estrés se convierte en un trastorno crónico, como una ansiedad o una depresión severa, puede llegar a reconocerse una pensión de incapacidad permanente.

Es decir, el estrés relacionado con el empleo se trata como cualquier otro problema de salud: si un profesional sanitario considera que la persona no está en condiciones de trabajar, puede darle la baja.

Qué es el estrés laboral y cómo se manifiesta

Los expertos de Fidelitis lo definen de forma sencilla:

«El estrés laboral aparece cuando las exigencias del trabajo superan la capacidad de la persona para afrontarlas»

Las señales más habituales son la irritabilidad, el insomnio, la ansiedad, el cansancio continuo o los problemas para concentrarse. El cuerpo también puede avisar con dolores de cabeza o molestias digestivas.

Asimismo, el despacho advierte de que, si no se trata, el estrés puede acabar en problemas más serios, como una depresión, un trastorno de ansiedad o el síndrome de burnout, conocido popularmente como el síndrome del trabajador quemado.

Requisitos para pedir la baja por estrés laboral

Para que el médico pueda conceder una baja por este motivo, deben darse tres condiciones:

  1. Que el estrés afecte a la salud mental o física del trabajador.
  2. Que le impida hacer su trabajo con normalidad.
  3. Que esté diagnosticado por un profesional médico.

En cualquier caso, la decisión corresponde siempre a un profesional sanitario, que es quien valora si procede una incapacidad temporal, el nombre técnico de la baja médica.

¿Cuánto dura una baja por estrés?

No hay un plazo fijo. La duración depende de la gravedad de cada caso, de cómo responda el paciente al tratamiento y de su evolución. Según Fidelitis, este tipo de baja «puede durar desde semanas a varios meses».

Cabe recordar que, por norma general, estas bajas se consideran contingencia común, es decir, se tratan como una enfermedad no relacionada con el trabajo. En cambio, si se demuestra que el estrés lo ha provocado el propio entorno laboral, podría reconocerse como contingencia profesional, una calificación que se reserva para los problemas de salud causados por el empleo.

Cuándo puede llegar la incapacidad permanente

La incapacidad permanente por estrés laboral solo se reconoce en casos graves. No basta con el diagnóstico: las limitaciones del trabajador tienen que ser previsiblemente definitivas y deben impedirle desarrollar su actividad con normalidad.

Con todo, los especialistas insisten en que el estrés laboral no solo afecta al rendimiento en el trabajo, sino también a la vida personal de quien lo sufre, por lo que conviene consultar con el médico ante los primeros síntomas.