Don Gumersindo es un sacerdote de Sevilla que ofrece las eucaristías de un modo especial. En concreto, él ofrece algunas misas en Lengua de Signos, así como confesiones o algunos sacramentos como bautizos, bodas y comuniones.
Es sacerdote al frente de la Pastoral del Sordo de la Archidiócesis de Sevilla. Actualmente presta su servicio como párroco de Santa Genoveva y ha sido nombrado recientemente como canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.
Don Gumersindo ofrece la misa en Lengua de Signos
Este particular sacerdote lleva toda una vida entregada a los demás, con generosidad, humildad y firme vocación de servicio. Además, gracias a sus conocimientos sobre la Lengua de Signos, ha abierto las puertas de la Iglesia a cientos de fieles sordos o con discapacidad auditiva.
Desde la Hermandad del Rocío de Gines afirman que «su labor como director de la Pastoral del Sordo ha marcado un antes y un después en la inclusión real dentro de nuestra Iglesia, abriendo caminos donde antes había silencios y construyendo puentes donde otros veían barreras».
Don Gumersindo hace un ejercicio de inclusión de las personas sordas y de las personas con discapacidad auditiva en las eucaristías y en otros actos de la Iglesia. Muchas personas han encontrado en este párroco una vía para llegar a Dios cada semana.
Este párroco cuenta especialmente con el cariño de los fieles de la Parroquia de Santa Genoveva, donde divulga la palabra de Dios con una palabra serena y una escucha activa. Se trata de un pastor «cercano, atento y profundamente humano», tal y como lo definen desde la Hermandad del Rocío de Gines.
Inclusión de las personas sordas en la Iglesia
Recientemente, los compañeros de ‘Diario de Sevilla’ han realizado un reportaje sobre Don Gumersindo, un párroco particular que ha conseguido llevar la palabra de Dios a personas sordas gracias al uso de la Lengua de Signos.
Don Gumersindo es CODA, es decir, hijo de padres sordos. En este sentido, confiesa a los compañeros de ‘Diario de Sevilla’ que «en mi casa, la lengua materna es la Lengua de Signos». Además, añade que «yo estaba destinado, desde que entré en el seminario, a servir a la comunidad sorda. Para mí es una satisfacción y una alegría de Dios como ellos participan como otra persona más».
Este párroco de Sevilla comenzó a aprender la Lengua de Signos desde muy pequeño, debido a que sus padres son sordos. Debido a sus conocimientos en la Lengua de Signos, muchas personas sordas pueden participar en diferentes actos de la Iglesia, como la eucaristía, la confesión o diferentes sacramentos.
Finalmente, Don Gumersindo confiesa que las personas sordas «lo agradecen mucho porque participan realmente de lo que están celebrando. No nos damos cuenta, pero una persona sorda en el mundo está aislada. Cuando nosotros le damos esa posibilidad, para ellos es muy agradecido».




