Las más de 56.000 personas que cobran una pensión no contributiva en Cataluña van a ver este mes cómo su nómina crece hasta 51,42 euros mensuales, lo que supone 617,04 euros más al año. La Generalitat ha modificado la normativa de su complemento autonómico para que no se reduzca, de modo que los beneficiarios podrán percibir hasta 853 euros al mes, 74 euros más que en 2025, al sumar la ayuda catalana y la actualización aprobada por el Gobierno central.
Este tipo de prestaciones están pensadas para quienes no han cotizado lo suficiente a la Seguridad Social, o no lo han hecho nunca, y carecen de ingresos suficientes para vivir.
Por qué el complemento iba a bajar
El complemento catalán funciona como un «relleno»: la Generalitat aporta la diferencia necesaria para que la pensión estatal alcance el nivel marcado por el Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña (IRSC). Este indicador fija el umbral de ingresos por debajo del cual se puede pedir una prestación social.
Para este año, el IRSC se ha situado en 9.622,18 euros anuales, es decir, 801,85 euros al mes, un 3% más que en 2025. Por su parte, el Ejecutivo estatal ha subido las pensiones no contributivas un 11,35%, hasta los 733 euros.
Ahí estaba el problema. Como la pensión estatal ha crecido mucho más que el IRSC, con las reglas anteriores la Generalitat habría tenido que rebajar el complemento máximo de 119 euros a 68,85 euros mensuales. Dicho de otro modo, parte de la subida del Estado se habría compensado con un recorte de la ayuda autonómica.
Qué cambia para los pensionistas
Con la modificación aprobada, el complemento se mantiene y los beneficiarios no pierden nada de la mejora estatal. Las claves del cambio son:
- Subida de hasta 51,42 euros al mes (617,04 euros al año) respecto a lo que se habría cobrado con la normativa anterior.
- Cuantía máxima de 853 euros mensuales sumando pensión estatal y complemento catalán.
- 74 euros más al mes que en 2025.
- Afecta a más de 56.000 personas en Cataluña.
Cabe recordar que en España las pensiones no contributivas pueden ser de jubilación o de invalidez, y que en ambos casos se exige no superar un límite de ingresos.
Mujeres mayores, las principales beneficiarias
El conseller de Drets Socials, Raúl Moreno, ha subrayado el perfil de quienes reciben estas ayudas: son sobre todo mujeres de edad avanzada que pasaron años trabajando sin que ese esfuerzo se tradujera en cotizaciones.
«Muchas de las cuales han dedicado buena parte de su vida a trabajos de cuidado o limpieza y que durante décadas no han sido reconocidas ni han podido cotizar».
Con este ajuste, la Generalitat busca que la mejora de las pensiones estatales llegue íntegra a uno de los colectivos con menos recursos, en un contexto en el que el coste de la vida sigue presionando a los hogares con ingresos más bajos.



