Una auxiliar de ayuda a domicilio de 61 años de Cuenca cobrará una pensión de 825,41 euros al mes por incapacidad permanente total cualificada. Lo hará después de que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le negara cualquier grado de incapacidad.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) ha sido quien le ha dado la razón. Según los magistrados, esta trabajadora «no puede desarrollar su profesión habitual con la continuidad, seguridad y eficacia mínimas exigibles».
El caso de esta auxiliar de ayuda a domicilio
Esta trabajadora, nacida en 1965, ha dedicado su vida laboral a cuidar de otras personas en sus propios hogares. Se trata de un trabajo muy físico: movilizar a personas dependientes, ayudarlas a asearse, levantarlas de la cama o acompañarlas en sus desplazamientos.
Con los años, su espalda empezó a pasarle factura. Así, sufre una cervicalgia crónica, espondiloartrosis y una lumbalgia con parestesias y radiculopatía en la zona lumbar derecha. Unas dolencias que le provocan dolor y hormigueo y que limitan sus movimientos.
El INSS le denegó la incapacidad permanente
En febrero de 2024, la trabajadora solicitó la incapacidad permanente. Sin embargo, el INSS le denegó cualquier grado al considerar que podía seguir trabajando.
La auxiliar acudió entonces a los tribunales. En marzo de 2025, el Juzgado de lo Social número 1 de Cuenca le reconoció una incapacidad permanente parcial. Eso sí, este grado no da derecho a una pensión mensual, sino únicamente a una indemnización a tanto alzado.
Por este motivo, la trabajadora decidió recurrir ante el TSJ de Castilla-La Mancha.
De la incapacidad parcial a la total cualificada
El tribunal, en una sentencia del 10 de septiembre de 2026, ha cambiado el enfoque del caso. Los magistrados no se han fijado en si la trabajadora puede realizar tareas sueltas, sino en si puede llevar a cabo las funciones esenciales de su profesión de forma continuada y sin riesgos.
La conclusión es que no puede. Por ello, el TSJ le reconoce una incapacidad permanente total cualificada, con efectos desde el 14 de febrero de 2024.
Por qué cobrará el 75% de su base reguladora
La incapacidad permanente total da derecho, por lo general, al 55% de la base reguladora. Sin embargo, a partir de los 55 años puede convertirse en cualificada, ya que se entiende que a esa edad es más difícil encontrar un empleo en otra actividad. En ese caso, el porcentaje sube hasta el 75%.
En el caso de esta auxiliar de ayuda a domicilio, su base reguladora es de 1.100,54 euros. Por tanto, cobrará 825,41 euros al mes.
Hay que tener en cuenta que el incremento del 20% está ligado a no trabajar. Además, cobrar una incapacidad permanente total no suma días cotizados de cara a la futura jubilación.




